La canciller alemana, Angela Merkel, buscará encontrar un terreno común con el presidente ruso, Vladimir Putin, durante la reunión de dos días que ambos líderes sostuvieron en un momento en el que la tensión entre las naciones occidentales y Rusia se ha visto intensificada por los problemas que afectan al mundo.
«La asociación estratégica entre Alemania y Rusia se está viviendo de forma completa», señaló el lunes Merkel a la prensa tras reunirse con Putin en la ciudad de Wiesbaden, en el suroeste de Alemania.
El encuentro se enmarca en el denominado Diálogo de Petersburgo, un foro de sociedad civil establecido en 2001 por Putin y el ex canciller alemán Gerhard Schroeder, en un esfuerzo por impulsar las relaciones entre Rusia y Alemania.
La estructura de cooperación entre ambos países continúa su diversificación, apuntó Merkel, quien señaló que Berlín y Moscú han ampliado su cooperación tanto en el comercio como en la investigación científica.
Putin mostró su satisfacción por que la cooperación esté generando «resultados concretos».
Rusia ha calificado a Alemania de un «socio comercial fundamental». El volumen comercial entre los dos países se incrementó en un 14 por ciento hasta los 22.700 millones de dólares USA en la primera mitad de 2007, en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Sin embargo, la balanza económica no oculta las crecientes diferencias entre Rusia y las naciones occidentales sobre cuestiones delicadas a nivel internacional.
Alemania, junto con Estados Unidos y otras naciones occidentales, ha estado presionando para lograr «sanciones más duras» sobre Irán si Teherán no abandona su polémico programa nuclear.
Rusia ha insistido en que las sanciones no son la opción adecuada para que Irán abandone un programa nuclear que Teherán afirma sólo busca generar energía, con fines pacíficos.
Respecto al estatus de Kosovo, Estados Unidos y algunos países europeos apuestan por una «independencia supervisada» de la provincia serbia, mientras Rusia ha amenazado con vetar cualquier movimiento en el Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar la independencia de Kosovo.
La semana pasada, una delegación estadounidense, encabezada por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa, Robert Gates, no consiguió alcanzar un acuerdo con la parte rusa sobre la instalación de un escudo antimisiles estadounidense proyectado en el este de Europa.
Durante las conversaciones Putin ha llegado a amenazar abandonar el tratado de control de armas nucleares.
Alemania sirve sí como el lugar idóneo para apaciguar el ambiente, muy tenso, en ocasiones irracional, por las desavenencias entre Rusia y el bloque occidental.
Rusia, incluso con un «poder renovado», «preservará la continuidad de la cooperación con Alemania, Europa y el mundo», afirmó Putin, quien abandonará el poder tras las elecciones generales previstas para el año próximo.
Alemania, la mayor economía de Europa, tiene en Rusia a un socio que no puede perder, según recordaron los analistas.
Rusia es la principal fuente de suministro de gas y petróleo de Alemania, y las inversiones alemanas en este país se han incrementado en 2.000 millones de dólares en los primeros seis meses de 2007.