El actor Alec Baldwin fue ingresado en un hospital de Nueva York después de que su hija Ireland, de 14 años, llamara a la policía. La joven aseguró que estaba preocupada porque su padre estaba muy alterado y podía dañarse a sí mismo o tomarse unas pastillas, según informó un portavoz policial.
Matthew Hiltzik, agente de Baldwin, quiso quitar importancia al ingreso y dijo que el actor estaba «bien». «Todo fue un malentendido. Alec ha sido dado de alta. Está completamente bien y listo para trabajar».
La estrella de la serie de televisión de NBC 30 Rock y de la reciente película de No es tan fácil ha sido contratada para ser el presentador, junto a Steve Martin, de la 82ª gala de los Oscar, que se celebrará el 7 de marzo.
Ireland, nacida del matrimonio del actor con Kim Basinger, estuvo en el centro de una amarga controversia durante el proceso de divorcio de sus padres en 2007, debido a un insultante mensaje telefónico de Baldwin dirigido a su hija y que salió a la luz pública. En la grabación que se difundió entonces de manera anónima en Internet el actor llamaba a su hija adolescente «grosera» y «cochina sin cerebro», algo de lo que posteriormente se arrepintió de forma pública.