Al volver del exilio


Editorial_LH

La Hora fue fundada por Clemente Marroquín Rojas en 1920, tras su experiencia periodística como miembro de los estudiantes Unionistas que participaron en la lucha contra la dictadura de Estrada Cabrera. Pero tras el prolongado exilio de catorce años que le sobrevino al fundador de La Hora durante la dictadura de Jorge Ubico, volvió al país de manera definitiva el 20 de Octubre de 1944 cuando desde Tapachula dirigió a un grupo de exiliados que participó en el movimiento que derrocó a Ponce Vaides.


El 21 de octubre llegó a la ciudad de Guatemala y de inmediato Marroquín Rojas empezó a buscar entre sus amigos apoyo para volver a publicar La Hora y fue así como el día Primero de Noviembre de 1944 logró publicar nuevamente La Hora en lo que se llamó su cuarta época, que es la que perdura hasta nuestros días, cuando estamos recordando lo ocurrido hace 69 años, a menos ya de siete años de cumplir el centenario de nuestra fundación.

Mucha agua ha corrido bajo los puentes en este tiempo, pero lamentablemente lo que uno quisiera, que la modernidad que se ve en el país se tradujera también en prosperidad para todos los habitantes de la República, no se puede ver por ningún lado porque en cien años apenas hemos logrado reducir índices de pobreza, elevar los niveles de educación y empleo de nuestro pueblo, así como ampliar la gama de oportunidades para que cada familia guatemalteca tenga acceso a las comodidades de la vida moderna.

Hemos avanzado, y mucho, en mañas y formas de corrupción que hacen que todo el recurso del país se vaya a manos de quienes hacen negocios a la sombra del Estado o traficando influencias para su propio y particular beneficio. Hemos exportado a más de un millón de guatemaltecos cuyo esfuerzo y trabajo en Estados Unidos es el motor de la economía nacional, lo que destruye el mito impuesto por ciertos sectores de que el pobre es pobre por haragán y poco productivo. El chapín, cuando tiene la oportunidad, rinde como el que más y es en muchos sentidos un trabajador respetado fuera de nuestras fronteras.

La Hora surgió como un órgano de prensa al servicio de la democracia y si de algo seguimos careciendo en Guatemala casi cien años después es de una verdadera democracia en la que las elecciones generan un mandato y que los mandatarios lo cumplan. Aquí cada vez más el mandatario es y se siente mandante, dueño de vidas y haciendas, en vez de ser un efectivo servidor. La lucha emprendida hace 93 años, continuada sin interrupción desde hace 69 y que libramos hoy, sigue siendo la misma, con el mismo compromiso y el mismo amor por Guatemala.

Minutero:
El tiempo pasa volando
y 69 años luchando
son el punto de partida
para otra etapa fornida