Mis contados lectores probablemente recuerden que en mi artículo del pasado lunes me referí a grandes rasgos a la conmemoración del trigésimo tercer aniversario del asesinato cometido contra el líder socialdemócrata Manuel Colom Argueta, lo que provocó acotaciones de personas que escribieron comentarios al blog de La Hora, incluyendo ampliaciones y rectificaciones a la columna de mérito.
Por ejemplo, alguien que únicamente se identifica con las iniciales J. P. señala respecto a ese crimen, que se me olvidó mencionar que “ni la oligarquía ni las fuerzas castrenses actuaron independientemente” sino que, como ahora mismo, los oligopolios unidos a las transnacionales defendían sus intereses, además de que la Agencia Central de Inteligencia, de Estados Unidos, propició dictaduras en todos los países de América Latina, excusándose en “la amenaza comunista”, para “mantener en las mismas y poquísimas manos los valiosos recursos naturales, tal como ocurre actualmente con las mineras y petroleras”.
Don Estuardo Apredes precisa que Manuel Colom Argueta “Fue nuestro guía y maestro, puesto que trabajó sin devengar sueldo en el Centro de Estudios Urbanísticos (CEUR)”, de la Universidad de San Carlos, y más o menos cuatro días antes de su asesinato, durante una conferencia que disertó en la Facultad de Arquitectura, refiriéndose a las amenazas de que era objeto y al responder a una pregunta, confirmó que no abandonaría el país.
El lector Alfredo Morales, por su parte, rectifica que el crimen se cometió en la esquina de la 5a.calle (y no 15 como se publicó) y 3ª.avenida de la zona 9, lugar donde, precisamente, el próximo jueves 22 de este mes, a las diez de la mañana se realizará un homenaje al alcalde mártir, y, luego, una hora más tarde se oficiará una misa en la capilla del Cementerio General, para que, acto seguido, se colocarán ofrendas florales en la tumba del recordado dirigente del Frente Unido de la Revolución.
Una persona que firma con el nombre de M. Cifuentes sugiere que “habría que organizar un conversatorio con sobrevivientes de la represión, para educar a muchos compatriotas que repiten como loros que ‘los militares salvaron al país del comunismo’ en vista que da tristeza leer algunos comentarios de gente que no tiene la menor idea de lo que ocurrió en Guatemala desde 1954”.
Al respecto, en el transcurso de estas semanas de marzo se desarrollan “jornadas de conversatorios”, cabalmente, alrededor de la vida, ejecutorias y legado de Colom Argueta en centros universitarios del interior del país, según informa el abogado Américo Cifuentes Rivas, quien me llamó por teléfono para indicarme que el propósito que persiguen los más cercanos colaboradores del extinto líder socialdemócrata que le sobreviven, respecto a “actualizar al FUR”.
En tal sentido, los miembros de la vieja guardia del partido de Colom Argueta que se diluyó tras su asesinato y la muerte violenta de otros dirigentes del FUR, y la persecución desatada en contra de quienes escaparon a los comandos de los gobiernos autoritarios y de grupos paramilitares, persiguen que el legado del malogrado líder no desaparezca, sino que sea rescatado por socialdemócratas de las actuales generaciones, y de ahí que próximamente estarán invitando a jóvenes de pensamiento progresista para que recojan la bandera del extinto alcalde mártir.
(El abstemio Romualdo Tishudo la reclama a su abuelo, activista del FUR de la vieja guardia y con mal de Parkinson: -Usted está bebiendo mucho. El veterano replica:-No creás ¡se me cae bastante!).