Seis combatientes palestinos y un profesor murieron en ataques aéreos israelíes en Gaza hoy, los últimos en la ofensiva del Estado hebreo contra este territorio controlado por el Hamas desde el atentado suicida perpetrado en Israel el lunes pasado.
En la actual escalada de violencia en la franja de Gaza y sus alrededores, nueve militantes del Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica) ya habían muerto en los días anteriores, en tanto que varios israelíes, incluyendo a dos niños, fueron heridos por cohetes palestinos.
En el primer ataque aéreo efectuado hoy, cuatro militantes palestinos fueron abatidos cerca de Jabaliya, en el norte del territorio, por un misil disparado por un avión sin piloto, indicaron fuentes médicas.
Tres de los activistas pertenecían al brazo armado del Hamas, las Brigadas Ezzedine Al Qassam, indicó el grupo, y el cuarto era miembro de la Yihad Islámica.
El segundo ataque aéreo mató a dos militantes cerca de Tuffah, al norte de la ciudad de Gaza, donde otras cuatro personas fueron heridas, dos de gravedad, según fuentes médicas.
El Hamas afirmó que las fuerzas terrestres israelíes también estaban operando en el sector de Tuffah.
Un portavoz militar israelí se limitó a afirmar que el ejército estaba «llevando a cabo una operación».
Un profesor también perdió la vida hoy cuando un proyectil disparado por un tanque israelí cayó en un liceo en la ciudad de Beit Hanun (norte), hiriendo además a tres estudiantes, señalaron fuentes médicas.
Ayer, militantes de Gaza dispararon al menos siete cohetes contra Israel. Dos niños, de dos y cuatro años, fueron heridos por las esquirlas cuando uno de los cohetes cayó sobre su casa, dijeron fuentes médicas.
Desde que los israelíes y los palestinos reanudaron en noviembre sus conversaciones de paz, interrumpidas durante siete años, al menos 168 personas han muerto a causa de la violencia en ambos lados, en su mayoría militantes en Gaza.
Israel lanzó una ofensiva contra Gaza el martes, después de que Hamas reivindicara el primer atentado suicida perpetrado en su territorio en un año.
Nueve activistas del Hamas murieron el martes y el grupo prometió vengarse, respondiendo con disparos de cohetes que hirieron a dos israelíes.
«Esta sangre no habrá sido derramada en vano. Este crimen no quedará sin respuesta y la ocupación israelí pagará un alto precio», declaró el portavoz del Hamas, Sami Abu Zhuri.
Israel se encuentra en estado de alerta avanzado desde el atentado suicida cometido en la ciudad de Dimona (sur) que mató a una mujer israelí e hirió a 11 personas. En ese atentado también murieron dos kamikazes.
Ese ataque fue reivindicado previamente por tres grupos, incluyendo a las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculado al partido Fatah del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.
El atentado con explosivos tuvo lugar después de un periodo de casi dos semanas durante el cual hubo una brecha en la fontera entre Gaza y Egipto, que hizo temer a Israel que militantes de Gaza hubieran entrado a su territorio a través de la frágil frontera de 250 km con Egipto.