
«Especialmente con América Central, estamos negociando bastante bien y espero que durante la Presidencia española se puedan firmar estos acuerdos y empezar el proceso de ratificación», declaró en Madrid en un acto en el marco de la conmemoración de los Bicentenarios de las repúblicas iberoamericanas.
La Comisión Europea negocia actualmente acuerdos de liberalización comercial con la región centroamericana, con la Comunidad Andina y con el Mercosur.
Con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), «lo espero», dijo sobre el fin de las tratativas.
«No ha sido fácil, hemos visto que hay problemas entre ellos, pero hemos encontrado una solución. Hemos perdido un poco de tiempo pero vemos que hay una posibilidad» y «España y todos los demás intentarán empujar» para ello, explicó la comisaría.
La UE negocia un acuerdo de libre comercio con tres miembros de la CAN (Colombia, Perú y Ecuador) de manera separada.
El canciller español, Miguel íngel Moratinos, pidió a la comisaria que «si no es posible» terminar los tres acuerdos durante la presidencia española de la UE, que lo sea «al menos con uno o con dos».
«No tenemos que esperar a que todo se resuelva en Doha, ¿por qué tenemos que esperar a que todo se resuelta en Doha, si lo podemos resolver europeos e hispanoamericanos?», se preguntó.
Hacía referencia a la ronda de liberalización comercial multilateral comenzada en 2001 en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que actualmente se encuentra en punto muerto, al igual que las negociaciones entre la UE y el Mercosur.
A este respecto, la comisaria dijo que «con el Mercosur de momento es muy complicado».
«Muchos han dicho que tenemos que terminar primero las negociaciones con la OMC y ha habido un fracaso hasta ahora en la Ronda de Doha. Desgraciadamente se han puesto un poco atrás estas negociaciones, aunque hayamos querido revitalizarlas dos o tres veces» y «hasta ahora no hemos podido hacerlo, explicó.
Ferrero-Waldner, que dijo haber «intentado poner a América Latina en el mapa de la Comisión» –«mi predecesor se dedicaba más a Asia»–, animó a la región a reforzar la integración regional, a ejemplo de la UE, y a intensificar el «modelo de economía social» para enfrentar la pobreza, «el reto más importante».
El ex presidente socialista del gobierno español Felipe González señaló que una «buena carretera» crea más integración que «20 discursos ideológicos», abogando por una mayor interrelación entre los países iberoamericanos y con la Unión Europea (UE) para competir en el mundo.
«Una buena carretera, una buena hidrovía, un buen oleoducto crea más integración latinoamericana que veinte discursos ideológicos», dijo González, en su calidad de ministro plenipotenciario español para la celebración de los Bicentenarios de la independencia de los países latinoamericanos durante un acto en Madrid sobre este tema.
González se expresaba de esta manera para pedir mayor relación entre los países latinoamericanos y, de éstos con la Unión Europea, tras poner de relieve el escaso comercio intrarregional en América Latina, de sólo el 6% frente al 77% del comercio intrarregional en la UE.
«Los acuerdos birregionales o subregionales tienen el interés para América Latina de la homologación de reglas de juego entre los países latinoamericanos», dijo González, recordando que América, desde el norte al sur, y la UE suponen el 62,5% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, lo que representa una gran ventaja competitiva.
González puso de relieve que la inversión y el ahorro se están desplazando hacia Asia, lo cual «no es una amenaza; lo que es una mala noticia es que nosotros no estemos a la altura para comprender que tenemos que competir de otra manera».