Al menos 50 muertos en Irak


Violencia. Un hombre iraquí­ es trasladado a un hospital de Kirkuk, donde también se reportaron ataques.

Unas 50 personas murieron en los últimos dí­as en actos violentos en Irak, donde el ejército estadounidense, que ha perdido casi 3.500 soldados desde el comienzo del conflicto, desplegaba sus refuerzos.


Hoy en el transcurso de la mañana, dos atentados suicida con vehí­culos-bomba fueron perpetrados casi simultáneamente y a una hora de gran afluencia en la localidad de Al Qurnah, cerca de Basora (sur), dejando 16 muertos y 32 heridos.

«Primero un minibús estalló en una estación de autobuses y luego un carro-bomba en un mercado de la ciudad», indicó el teniente de la policí­a Imad Abdel Wahid.

La ví­spera, al menos 19 personas perecieron en cinco atentados en todo el paí­s, nueve de la cuales en un ataque suicida con un camión bomba contra un puesto policial en una localidad del norte cerca de la frontera con Siria.

El mismo dí­a, hombres armados atacaron el domicilio de un oficial de alto rango de la policí­a cerca de Baaquba (noreste) y mató a 14 personas.

Entre las ví­ctimas del ataque figura la esposa y un hermano del oficial, el coronel Ali Al Jurani, que no se encontraba en su casa en el momento de los hechos.

Los asaltantes también secuestraron a tres de los hijos del coronel.

Baaquba se encuentra en la provincia de Diyala, donde las fuerzas de seguridad estadounidenses e iraquí­es combaten casi diariamente contra los insurgentes de la rama iraquí­ de Al Qaida, bien implantada en la provincia.

Las pérdidas humanas en este sector han aumentado notablemente desde comienzos de 2007.

Desde el 1 de junio, 21 soldados estadounidenses han muerto en Irak, lo que hace llegar a unos 3.494 el número de militares o asimilados norteamericanos muertos desde la invasión de Irak en marzo de 2003, según un balance de la AFP sobre cifras del Pentágono.

El mes de mayo fue uno de los más mortí­feros para el ejército norteamericano desde noviembre de 2004, con 123 soldados muertos.

El ejército explicó este elevado número de bajas por la estrategia adoptada a comienzos de año, cuya prioridad es terminar con la escalada de violencia en Bagdad mediante el aporte de refuerzos.

Unos 85.000 soldados estadounidenses e iraquí­es están desplegados en la capital iraquí­ en el marco de un plan de seguridad iniciado hace casi cuatro meses.

«En las próximas semanas, la cinco brigadas (de refuerzo) habrán llegado en sus sectores», declaró el miércoles el general Kevin J. Bergner, portavoz norteamericano. «Es demasiado pronto para sacar conclusiones».

Con los nuevos refuerzos, el número de soldados desplegados en Irak llegará a 160.000.

No obstante, el plan de seguridad de Bagdad está sometido a dura prueba, obligando a las fuerzas norteamericanas a volver a los barrios que ya eran considerados seguros, según responsables militares.

Por otra parte, el ejército norteamericano prosigue la búsqueda de cinco británicos secuestrados el 29 de mayo en Bagdad por hombres armados que llevaban uniformes de los comandos de la policí­a iraquí­, y de dos soldados norteamericanos secuestrados al sur de la capital el 12 de mayo por Al Qaida, que asegura haberlos matado.

Mientras, los iraquí­es siguen huyendo en un flujo constante de la violencia, llegando a 4,4 millones el número de personas desplazadas y refugiadas, según el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR).

21 soldados estadounidenses han muerto en Irak durante los primeros dí­as de junio.