Al margen de los derechos laborales


De acuerdo con la información el CIEN, el trabajo informal representa entre el 75 y 80 por ciento de la producción nacional de Guatemala.

Vendedores informales organizados exigen su reconocimiento como «trabajadores» y piden la protección del Estado para velar por el cumplimiento de sus derechos laborales.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Uno de los sectores económicos más grande del paí­s, el dedicado al comercio informal no cuenta con la protección que el Estado otorga a otros grupos, como la protección del seguro social y la defensa de sus derechos fundamentales.

Por tanto, las condiciones de vida de los trabajadores de este sector son cada vez más complicadas mientras que la inflación trastoca sus presupuestos familiares y las mismas autoridades hacen complicadas sus labores, como lo cuenta Joel Suárez, representante de vendedores en mercados.

«Los compañeros vendedores están cada vez peor porque la vida está cada vez más cara y a pesar de eso, son victimas de amenazas y desalojos violentos por las autoridades», refiere.

«Los vendedores son retirados de sus puestos y les roban sus productos (…) parece una persecución que las autoridades no hacen ni con los criminales», agrega.

De acuerdo con la información del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, el trabajo informal representa entre el 75 y 80% de la producción nacional de Guatemala.

Entre tanto, las organizaciones de vendedores informales exigen ser reconocidos como «trabajadores» y, además, piden contar con la protección del Estado para velar con el cumplimiento de sus derechos.

«Tenemos tanto derecho como los empresarios del transporte quienes reciben subsidios y las maquilas tienen preferencias», puntualiza Suárez.

Al respecto, el ministro de Trabajo y Previsión Social, í‰dgar Rodrí­guez, considera pertinente la petición del sector informal del comercio, ya que su aporte al paí­s es fundamental para mantener el crecimiento económico.

Sin embargo, señala que aún no se cuenta con información suficiente sobre la economí­a informal y por ende, es difí­cil trazar lí­neas de acción en ese campo.

En el marco de la firma de un convenio tripartito entre el Ministerio de Trabajo y las organizaciones Mario López Larrave, y Global Fairness Initiative se espera contar con una base informativa para realizar transformaciones en el sector informal del comercio.

El proyecto se pretende «atraer a la formalidad el trabajo que desarrollan actualmente las personas relacionadas con el sector informal», además, fomentar un acercamiento con los derechos laborales de los trabajadores informales.

El analista económico Sergio ílvarez considera que los trabajadores del sector informal tienen el derecho a un ambiente seguro para desarrollar sus actividades económicas, no obstante señala que este es incumplido por el gobierno nacional y las autoridades locales.

«La falta de una polí­tica laboral seria es una de las razones que respalda al sector informal para desarrollar sus actividades» opina ílvarez.

«Los compañeros vendedores están cada vez peor porque la vida está cada vez más cara y a pesar de eso, son victimas de amenazas y desalojos violentos por las autoridades»

Joel Suárez,

Mercados