Al fin Gobernación cumpliendo la ley


john-carrol

Yo creo que no soy el único que está harto de aguantar bloqueos en las calles que son fundamentales para la locomoción libre y expedita. Los derechos de los guatemaltecos son atropellados cada vez que un grupo de huevones como, en este caso los estudiantes, cometen la descarada y abusiva acción de interrumpir parcial o totalmente el tránsito de alguna calle en la Ciudad de Guatemala.

John Carroll


Es importante aclarar que no solo en la ciudad se da este tipo de abusos con regularidad. Ahora está muy de moda eso de hacer bloqueos con “razones” de peso cultural y étnico en cualquier rincón de la República para bloquear la entrada legal y pacífica de maquinaria a sitios donde hay planificados o desarrollándose proyectos de inversión privada como generadoras, tendido eléctrico, mineras y cualquier clase de industria que pretenda producir riqueza. Los proyectos de inversión se ven ahogados ante los costos incalculables que tiene detener las obras por el simple hecho de que a algunos malandrines se les viene en gana interponer los supuestos intereses colectivos sobre el derecho individual.

Bien hace el Ministro de Gobernación con reprimir a todos los manifestantes que estén violando la ley interrumpiendo la libre locomoción de uno o muchos guatemaltecos. Es más, no solo hace bien, está cumpliendo lo que la ley le ordena y él mismo cometería un delito si no actúa con decisión y fuerza contra semejante atropello.

No se vale utilizar un derecho, como lo es el de manifestarse, para cometer un delito que tiene repercusiones físicas o económicas en terceras personas. Nosotros mismos le conferimos a las autoridades el poder de actuar, incluso por la fuerza si es necesario, ante los antisociales que se dedican a joderle la vida a otros. No se vale salir con discursos raciales, culturales o de derecho ancestral cuando se utilizan las famosas medidas de hecho para chantajear al pueblo negociando con lo que claramente ya nos pertenece que es nuestro harto derecho de libre locomoción. Menos válido aún es la desgraciada escusa, utilizada ayer por los estudiantes, de que se trata de menores de edad y que por lo tanto las autoridades cometen abusos al desalojarlos. Ningún abuso, como no sea el que ellos están cometiendo. Los menores son tan responsables como los mayores de los hechos que cometen, que la ley los trate de manera distinta en los tribunales es otro par de zapatos.

Felicito al Ministro de Gobernación por estar cumpliendo la ley como se lo ordena nuestra Constitución Política y también felicito a los valientes policías que se enfrentan a estos desgraciados manifestantes para preservar la paz y los derechos de los guatemaltecos. Los exhorto a que actúen con la misma diligencia en contra de los grupos que aniquilan el progreso bloqueando carreteras o caminos en el interior, sobre todo, en los proyectos de minería, generación y transporte de energía o cualquier otro proyecto industrial o agrícola que cuente con los respectivos requisitos de ley para llevarse a cabo.

Mas parece que los pushers, dirigentes, incitadores o como se les quiera llamar, llevan al límite, poniendo en el mayor de los peligros a sus acarreados en las protestas, a los manifestantes con tal de conseguir mártires que les sirvan como trampolines en la gastada y cansada treta del chantaje político social. De esa misma forma se han perdido valiosas vidas en la historia reciente de Guatemala, vidas sacrificadas a costillas de los comodotes dirigentes vividores.

A los guatemaltecos se nos debe de quitar la desgraciada maña de hacer berrinches en las calles, caminos o carreteras que son de uso público. Después de analizar las definiciones de derecho e interés es importantísimo comprender que los derechos individuales deben siempre, sin excepciones, prevalecer sobre los intereses colectivos.