Un proceso por complicidad en el atentado contra una sinagoga en Túnez en abril de 2002 se inició hoy en París contra tres individuos, entre ellos un alemán convertido al islam considerado como el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Christian Ganczarski, Jalid Cheikh Mohammed y Walid Nawar (hermano de un joven tunecino que se hizo estallar en el atentado), están acusados de haber incitado y ayudado al suicida a cometer su acción, que dejó 21 muertos, entre los cuales 14 turistas alemanes, cinco tunecinos y dos franceses.
Los tres hombres están acusados de «complicidad y tentativas de asesinato en relación con una empresa terrorista» y pueden ser condenados hasta veinte años de cárcel.
Jalid Cheikh Mohammed (KSM), acusado de haber planificado los ataques contra el World Trade Center y el Pentágono, no comparecerá ante los magistrados parisinos de la corte especial para los casos de terrorismo.
KSM fue detenido en Pakistán en marzo de 2003, entregado a las autoridades estadounidenses y está actualmente detenido en el campo de Guantánamo en Cuba.
El alemán de origen polaco Christian Ganczarski esta considerado por los investigadores y los jueces antiterroristas franceses y alemanes como un miembro importante de la red Al-Qaeda y el personaje principal de este proceso.
Está acusado de haber dado la autorización para el atentado mediante un llamado telefónico.
Al iniciarse los debates, el abogado del alemán presentó una demanda desvirtuando las acusaciones contra su cliente.
Como argumento a su demanda, el abogado recordó que el presidente francés Nicolas Sarkozy, quien entonces se desempeñaba como ministro del Interior, había comentado ante la Asamblea Nacional la captura de Ganczarski y anunció «la detención de un responsable de Al-Qaeda, en contacto con Osama Bin Laden».
«Su presunción de inocencia, garantizada por la Constitución, fue violada, no existe la posibilidad de garantizar un proceso equitativo para mi cliente», declaró el abogado ante la corte.
El tercer acusado, Walid Nawar, es sospechoso de haber entregado ayuda material a su hermano, al proporcionarle un teléfono satelital, mediante el cual se comunicaba con Ganczarski y KSM.
El proceso debe prolongarse hasta el 6 de febrero.