La policía británica está investigando una misteriosa serie de casos de adolescentes y jóvenes que se han colgado o han intentado ahorcarse en una lejana región del sur de Gales, lo que podría ser resultado de un pacto en un sitio Internet muy popular en Gran Bretaña.
Natasha Randall, de 17 años, es la última víctima en haber sido descubierta ahorcada la semana pasada en Blaengarw, un pueblo de 2 mil habitantes de los alrededores del valle de Bridgend, al sur del País de Gales.
Se trata de la séptima muerte de estas características en la región este último año, y podría estar relacionada con grupos suicidas en la red social Bebo, muy popular en este país, sugirió una fuente policial.
«Una de las pistas de la investigación es el examen del ordenador (de Natasha)», indicó a Tim Jones, jefe de división de la policía de Bridgend, que destacó «la práctica creciente de los jóvenes de comunicarse mediante Internet».