Afronta humillación en las urnas y crisis en su gabinete


El primer ministro británico, Gordon Brown, sufrirá una humillante derrota en las elecciones europeas y locales del jueves, al tiempo que algunos de sus ministros y el influyente diario The Guardian le dan la espalda, antes de la prevista reorganización de su gabinete.


La ministra británica de Comunidades, Hazel Bleares, anunció el miércoles su renuncia, al dí­a siguiente que la titular del Interior, Jacki Smith, revelara que dimitirí­a y en ví­spera de las elecciones que se anuncian desastrosas para el Partido Laborista, en el poder.

Según los últimos sondeos, el partido de Brown, que ha sido el más golpeado por el escándalo de los gastos abusivos de los parlamentarios, quedará en tercer lugar en las elecciones europeas que se celebran el jueves, con sólo el 17% de los votos.

Eso situarí­a a los laboristas por detrás de los conservadores liderados por David Cameron (30%) y del pequeño partido nacionalista UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido), que ganarí­a el 19% de los votos.

La segunda fuerza de oposición, el centrista Partido Liberal Demócrata, obtendrí­a sólo el 12% y un 5% de los votos irí­a al partido de extrema derecha, el racista Partido Nacional Británico, según las encuestas.

Un sondeo efectuado por la firma Populus vaticina que los tories obtendrí­an 28 eurodiputados (4 escaños más que en 2004); el antieuropeo UKIP 15 (3 más); los laboristas 12 (6 menos) y los liberales demócratas, ocho (2 menos).

El euroescepticismo de los británicos se reflejará también en una baja tasa de participación en esas elecciones europeas, predicen los sondeos. En los últimos comicios en 2004, la tasa de participación fue de 38%.

En las elecciones locales en Inglaterra, que se celebran también el jueves, los resultados también serán sombrí­os para el partido gobernante, que quedará en una tercera posición, con tan sólo el 22% de los votos, lo que constituirí­a el peor resultado para los laboristas desde 1987.

Sin embargo, pese a que los llamados para que renuncie se vuelven cada vez más insistentes, Brown – quien deberá convocar unas elecciones legislativas antes de junio del 2010 – ha reiterado que no dimitirá antes.

«Hay aún trabajo por hacer», reafirmó Brown el miércoles en la Cámara de los Comunes, reconociendo que «las últimas semanas han sido difí­ciles».

El primer ministro, probablemente con la esperanza de sobrevivir al escándalo polí­tico y a la castástrofe en las urnas, ha indicado que procederá a una remodelación de su gabinete, que podrí­a anunciar el mismo viernes.

Sin embargo, el hecho de que algunos de sus ministros hayan anunciado su dimisión, antes del previsto reajuste gubernamental, ha sido considerado como una clara señal de que «el barco se está hundiendo», como titularon el miércoles varios diarios británicos.

Brown carece «de plan, de visión», escribió el miércoles The Guardian (centro izquierda) en un largo y duro editorial, en el que llamó al jefe de Gobierno a presentar su dimisión.

«El gobierno se está derrumbando, frente a nuestros ojos», declaró en el Parlamento David Cameron, provocando gritos de apoyo en las filas tories.

Tras la renuncia de la ministra del Interior, muy desprestigiada tras saberse que habí­a pedido «por error» el reembolso de ví­deos pornográficos alquilados por su marido, y de la titular de Comunidades, también salpicada por el escándalo, se especula que el responsable de Finanzas, Alistair Darling, no participará en el nuevo gobierno.

Darling ha tenido que pedir disculpas tras revelarse que habí­a reclamado por «error» dinero de los contribuyentes británicos para subsidiar residencias en las que no viví­a.

«El barco se está hundiendo», resumió el comentarista de la cadena televisiva Skynews, Adam Boulton, mientras el diario the Independent augura que esta semana «será la más peligrosa» para Gordon Brown.