Los empresarios del transporte urbano y de municipios aledaños a la capital de Guatemala amenazaron el sábado con paralizar el servicio debido a la falta de seguridad, que el gobierno no puede garantizar, según admitió el presidente ílvaro Colom.
Treinta choferes de autobuses han sido asesinados en lo que va del año por presuntos pandilleros, de acuerdo a cifras oficiales.
El vocero del servicio de autobuses urbanos, Luis Gómez, anunció que de persistir los crímenes y la «inactividad de las fuerzas de seguridad», el servicio de transporte será paralizado a partir de la próxima semana.
El portavoz de los transportistas de los municipios aledaños a la capital, Gamaliel Chin, informó que mañana sostendrán una reunión para determinar la fecha en que detendrán las tareas.
El presidente guatemalteco ílvaro Colom admitió a la prensa que «el fenómeno» de muerte de choferes es difícil de controlar y que los hechos ya sobrepasaron la capacidad de reacción de las fuerzas de seguridad.
Colom comentó que un combate más efectivo podrá realizarse en los próximos meses, cuando se gradúe otra promoción de agentes de la Policía Nacional Civil que serán destinado al resguardo de choferes y ayudantes del transporte colectivo.
Desde principios del año, 30 choferes y cuatro ayudantes fueron asesinados por negarse a pagar extorsiones a miembros de las violentas pandillas juveniles que operan en barrios marginales de la capital, según reportes oficiales.