«Creemos que es realmente necesario tener un sistema de divisas estable, previsible y más diversificado», declararon los líderes de los cuatro países reunidos en Ekaterimburgo, en los Urales, con un telón de fondo marcado por las recurrentes críticas al papel del dólar como moneda de reserva mundial.
«El rublo y el yuan merecen estar incluidos» en el panel de divisas de referencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), agregó el principal asesor económico del Kremlin, Arkadi Dvorkovich.
El presidente ruso Dimitri Medvedev declaró que la cumbre, que calificó de «acontecimiento histórico», debía «crear las condiciones para un orden mundial más justo».
El encuentro reunió a Medvedev, al presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, el chino Hu Jintao y el primer ministro indio Mamohan Singh.
Todos ellos llamaron a «reformar» el sistema financiero internacional para dar más protagonismo a los países emergentes.
«Las economías emergentes y en desarrollo deben ser más escuchadas y (estar) mejor representadas en las instituciones financieras internacionales», declararon en su comunicado final.
El BRIC, aupado por el fuerte crecimiento de los cuatro países en los últimos años, aspira a imponerse como un foro clave en la escena internacional.
Hay «cada vez más esperanzas depositadas en que nuestros cuatro países sean capaces de ejercer un liderazgo responsable con el fin de ayudar a reconstruir un gobierno global y un crecimiento sostenible para todos», afirmó Lula en un artículo publicado en el diario español El País.
El viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, consideró que el BRIC está dando todavía sus primeros pasos pero tiene un futuro prometedor.
«Un bebé acaba de nacer y por el momento sigue en la cuna», afirmó, asegurando que «será capaz de formular ciertos principios para el desarrollo futuro de la arquitectura financiera mundial».
Según la analista financiera Elena Charipova la «transformación de este grupo en una verdadera estructura internacional llevará mucho tiempo, pero el BRIC figura claramente como un nuevo centro de poder».
Cuesta sin embargo imaginar -puntualiza- una reforma seria del sistema financiero internacional en un futuro previsible.
Rusia, que milita en particular por una diversificación de los instrumentos financieros internacionales, llamó a sus socios a comprar las obligaciones emitidas por cada uno de los países miembros del BRIC.
«Podríamos invertir una parte de nuestras reservas no sólo en bonos del Tesoro estadounidenses y europeos, sino también (…) en instrumentos financieros emitidos por nuestros socios», afirmó el consejero Dvorkovich. Asegura no obstante que «nadie puede demoler el dólar» ni provocar «inestabilidad en los mercados financieros».
En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS – China, Rusia y cuatro países de Asia Central), celebrada este mismo día, Medvedev estimó que las monedas de reserva actuales, como el dólar, «no habían cumplido sus funciones».
China, Rusia y Brasil también prevén comprar las primeras obligaciones que emitirá el FMI por valor de varias decenas de miles de millones de dólares.
Pekín anunció por otro lado un crédito de 10 mil millones de dólares para ayudar a los países de la OCS a hacer frente a las consecuencias de la crisis.
La próxima cumbre del BRIC se celebrará en 2010 en Brasil.
COMUNICADO FINAL
potencias emergentes
Los precios del petróleo terminaron en baja en Nueva York, luego de haber subido más de dos dólares en la jornada, en una sesión que siguió los altibajos de la divisa estadounidense.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del «light sweet crude» negociado en EEUU) para entrega en julio cerró a US$70,47 en descenso de 15 centavos en relación al cierre del lunes.
Al inicio de la jornada el barril alcanzó 72,77 dólares, replegándose luego hasta 69,80 dólares hacia el final de las operaciones.
La baja del dólar, muy marcada en la mañana, se atenuó en gran parte luego de finalizar la cumbre de países emergentes del BRIC (Brasil, Rusia, India, China), que no llamó directamente a la creación de una nueva moneda de referencia para las reservas mundiales, pero solicitó un sistema de divisas «más diversificado».
Al principio «el mercado reaccionó a la baja del dólar y a los buenos indicadores inmobiliarios estadounidenses, pero finalmente temores sobre la demanda y sobre el hecho de que el mercado haya subido demasiado alto y demasiado rápido» hicieron caer los precios, explicó Bart Melek, de BMO Capital Markets.
Los investigadores se interrogan sobre la viabilidad de la fulgurante recuperación de los precios del crudo, que actualmente evolucionan en sus niveles más altos en siete meses y más que se duplicaron en relación a sus pisos de diciembre. Esta espectacular recuperación se produjo en momentos en que la demanda mundial permanece limitada: debería bajar en 2009 por segundo año consecutivo.
Los precios siguieron la evolución de la divisa estadounidense, cuyo descenso hace más atractivas las materias primas para los inversores que cuentan con otras divisas.
«Los inversores han perdido la confianza en el dólar y buscan una solución alternativa para sus inversiones, como el petróleo», advirtió Phil Flynn, de Alaron Trading.