Adversan a reformas a delitos electorales


Roberto Villate Villatoro, jefe del bloque Lider, anunció que la vigencia del Decreto 4-2010 que reformó el Código Penal endureciendo los delitos electorales, ha empezado a causar confusión entre las organizaciones polí­ticas.

Mariela Castañon
mcastanon@lahora.com.gt

«Al final de cuentas va a castigar a muchas personas que por andar vistiendo alguna playera de la agrupación que sea, posiblemente por algún policí­a, van a ser detenidos por estar haciendo propaganda», destacó.

El polí­tico aseguró que desde el punto de vista constitucional, llegar a alguna acción legal futura, dependerá de alguna reunión que pudiera ocurrir en el transcurso de este viernes, «tomarí­amos el tema y decidirí­amos», dijo.

El jefe del bloque Libertad Democrática Renovada asegura que su institución polí­tica no mantiene ninguna propaganda en las carreteras del paí­s ni lo correspondiente a la costa sur.

«Pero las que sí­ he visto en Mazatenango y Suchitepéquez son las de Encuentro por Guatemala, y la señora Nineth (Montenegro) dice que se las pusieron. Aquí­ hasta ese riesgo hay, que cualquier persona interesada o maquiavélica nos venga a poner una valla y nos quiera presionar».

El pasado lunes, cuando denunció públicamente un posible atentado contra su vida, la parlamentaria Nineth Montenegro comentó que dentro del acoso que ha sufrido desde 2009 se cuenta que personas se han dado a la tarea de pintar y fijar propaganda de Encuentro por Guatemala como parte de una campaña de desprestigio polí­tico

REFORMA

La adición del artí­culo 407 «í‘» al Código Penal, Decreto 17-73, sanciona la promoción, propaganda, campaña o publicidad anticipada, dice en la letra «a» sobre la difusión que pudiera darse en cualquiera de los medios masivos de comunicación social.

También en la letra «b», pancartas, vallas publicitarias, pasquines, calcomaní­as, rótulos en la ví­a pública o cualquier medio similar […] pretendan impulsar, promover, difundir, publicitar o dar a conocer a una o varias personas para ocupar un cargo público de elección popular, con anticipación a la convocatoria oficial que realiza el Tribunal Supremo Electoral.

Esa nueva reforma castiga con prisión de cuatro a siete años y multa de veinte a veinticinco mil quetzales y que alcanzarí­a desde una organización polí­tica pasando por comités cí­vicos hasta sociedades civil o mercantil que permita sean utilizados los sí­mbolos de su organización o denominación.