Una adolescente de 17 años con 15 libras de peso y un bebé de 25 días de nacido que pesa una libra y que no tiene nombre, pues sus padres esperan saber si vivirá o no para darle uno, son sólo evidencias del nivel de desnutrición en que viven miles de menores en el interior del país.
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Emelia Yesenia Sánchez y Sánchez nació un 20 de octubre de 1993 en la Aldea Sanyuyo, en el municipio y departamento de Jalapa, actualmente pesa 15 libras y según su expediente médico “la niña se observa con bajo peso y talla, su complexión no es adecuada para su edad, se mantiene quejumbrosa y su estructura física se observa deterioradaâ€, además se ha detectado que padece de un síndrome de envejecimiento prematuro.
En Jalapa, la menor fue ingresada al Hospital Nacional de ese departamento, en donde fue ingresada al área de recuperación nutricional.
Allí, en ese mismo hospital, también se presentó el caso de un bebé prematuro que ahora tiene 25 días de nacido y a quien aún no se le ha puesto nombre, pues sus progenitores no saben si vivirá. El menor fue referido al Hospital San Juan de Dios en la capital, pues en Jalapa no hay una Unidad de Cuidados Neonatales, sin embargo el niño debió volver a Jalapa, pues médicos del San Juan adujeron no tener espacio para él.
Ambos casos se evidenciaron luego de que la atención a su problema fuera insuficiente, por lo que personeros de la Procuraduría de Derechos Humanos debieron conversar directamente con el vicepresidente Rafael Espada y directivos de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Se conoce que las reacciones fueron prontas y ya se atiende a los casos.
DOS CASOS EVIDENTES
Según cifras reportadas por el ministerio de Salud, hasta la 34 semana epidemiológica, Jalapa reportaba 367 casos de desnutrición aguda y hay departamentos como San Marcos en donde el número de casos llega a mil 150 casos. Cabe destacar que en este último departamento no existe un método de información tan avanzado como en Jalapa.
En todo el país, en el mismo periodo de tiempo y según los mismos registros, hay 8 mil 222 casos, según Luis Enrique Monterroso, coordinador de la Oficina de Derecho a la Alimentación de la PDH, dice que estos números no son creíbles, pues sondeos realizados por esta institución señalan que existen muchos más, “por ejemplo en Pajapita, San Marcos, en una revisión se duplicaron el número de casosâ€.
Monterroso reconoce que los recursos con que cuenta el ministerio de Salud no son suficientes, pero señala que se han realizado acciones tardías, en lugar de hacer un monitoreo de crecimiento para prevención.
Así como Emelia y el bebé recién nacido, miles de niños guatemaltecos sufren el flagelo de la desnutrición, Monterroso destaca que “estas dos vidas son valiosas y reconozco que la reacción del Vicepresidente fue rápida, pero no es posible que se tenga que llamar directamente al Vicepresidente para que se atiendan, así hay muchos otros casos que se deben atender inmediatamenteâ€, dice.