ADN para conocer la verdad


El primer paso para entablar procesos de justicia en torno a la guerra civil es identificar a las ví­ctimas.

La Fundación de Antropologí­a Forense de Guatemala (FAFG) recopila la información genética de los sobrevivientes de la guerra interna para identificar los restos de las miles de personas que fueron desaparecidas y ejecutadas extrajudicialmente.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Luego de una guerra interna de 36 años, el proceso de reconciliación nacional parece a las organizaciones de ví­ctimas una tarea imposible, si no se cumple con los pasos básicos para develar la verdad sobre las violaciones a los derechos humanos y llevar ante la justicia a los responsables de los crí­menes de lesa humanidad.

En Guatemala recién inicia un proceso de investigación, que supone el primer paso para entablar procesos de justicia que giran en torno a la guerra civil, el cual consiste en identificar a las ví­ctimas que fueron desaparecidas u ocultas luego de su ejecución.

Fredy Peccerelli, director ejecutivo de la Fundación de Antropologí­a Forense de Guatemala (FAFG), informó que a partir de esta semana inició la creación de una base de datos con información de ADN de los familiares de la ví­ctimas del conflicto, así­ como de los sobrevivientes.

La información será utilizada para identificar los restos de las personas asesinadas en medio de la guerra ya que debido al estado «esquelético» en que se encuentran, es difí­cil reconocerlas.

Según Peccerelli, la nueva tecnologí­a de genética nuclear que se utilizará para identificar a las ví­ctimas supone a los sobrevivientes de la guerra «una nueva oportunidad» y «esperanza» para esclarecer las violaciones a derechos fundamentales.

PROCESO

Las personas que sufrieron la desaparición de uno o varios familiares pueden acudir a la FAFG o al Ministerio Público para solicitar el inicio de las investigaciones sobre casos especí­ficos.

De acuerdo con Peccerelli, es ideal que aporten sus muestras de ADN nuclear a la base de datos, para luego hacer más sencillo el trabajo de reconocimiento de las osamentas o restos esqueléticos de las victimas.

Al realizar las investigaciones sobre los restos de las ví­ctimas y tomar muestras óseas, estas se comparan con la base de datos de los familiares y sobrevivientes, para determinar los lazos de consanguinidad.

A la fecha se han recopilado mil 300 muestras e personas de distintas comunidades y se espera que la base informativa alcance los 2 mil 400 registros en la primera fase de recopilación de datos.

Peccerelli sostiene que al incrementar la inversión en etnologí­a y recursos humanos para el laboratorio de ADN de la FAFG se podrí­an cuatriplicar los resultados de las investigaciones.

gEsperamos que las ví­ctimas de la guerra se acerquen a nosotros para iniciar los procesos de búsqueda. Tenemos la tecnologí­a necesaria para hacer las investigaciones y la ponemos al alcance de quienes la necesiten», asegura.

Aunque la búsqueda con ADN se especializará en casos de desaparición en Guatemala y Escuintla, también se implementará en los momentos en que se dificulta identificar a las ví­ctimas de masacres y muertes colectivas ocurridas en comunidades de la provincia, puntualiza Peccerelli.

JUSTICIA

El Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) trasladó cerca de 6 mil expedientes de ví­ctimas de la guerra civil al Ministerio Público y «aún se encuentran algunos pendientes».

De acuerdo con César Dávila, director del PNR, el uso de la tecnologí­a genética facilitará en gran medida las investigaciones sobre desapariciones y crí­menes durante la guerra que permanecen en la impunidad.

CIFRAS DE GUERRA


45 mil

victimas de la guerra interna

6 mil

procesos judiciales de guerra investiga el MP

Mil 300

registros de ADN de ví­ctimas analiza FAFG

CRECE Presencia de la FAFG


La Fundación de Antropologí­a Forense de Guatemala (FAFG) sumará a su sede principal nuevas oficinas regionales, como respuesta a la solicitud de los sobrevivientes de la guerra para identificar los restos de sus familiares. Las nuevas instalaciones se ubicarán en:

Huehuetenango, Huehuetenango

Nebaj, Quiché

Rabinal, Baja Verapaz

Comalapa, Chimaltenango