Adele arrasa con seis Grammy


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Con seis premios Grammy, Adele igualó a Beyonce como la artista femenina más premiada en una misma noche.

Los honores del domingo a la cantante británica incluyeron álbum, grabación y canción del año. Beyonce impuso el récord hace dos años.

Por NEKESA MUMBI MOODY LOS ANGELES / Agencia AP

Adele estaba temblando al recibir el premio al álbum del año, casi llorando. Su disco «21» fue el mejor vendido del 2011. Sólo en Estados Unidos vendió más de seis millones de copias.

Los Foo Fighters le siguieron de cerca con cinco premios en una ceremonia de los Grammy que lidió con la difícil tarea de celebrar la música en medio del duelo por la muerte de una de sus grandes estrellas, Whitney Houston.

El deceso de Houston el día previo llevó a un delicado balance entre la exuberancia de los ganadores y astros que actuaron en el show y el sentimiento de pérdida.

Adele salió triunfante de su primera actuación pública desde que una operación de las cuerdas vocales la obligó a cancelar una gira y a reposar su gargante durante meses. A quienes se preguntaban si su voz seguía siendo la misma, respondió cantando «Rolling in the Deep» en un segmento que le mereció una ovación de pie.

El tema se llevó uno de los más prestigiosos honores de la noche, el de canción del año, así como mejor interpretación pop solista.

«No puedo creer que ya esté tan sensible», dijo. «Y como es a la interpretación vocal, necesito agradecerle a mis doctores, supongo, que me devolvieron la voz».

«21» también recibió el gramófono al mejor álbum pop vocal. Los otros grandes ganadores de la noche, los Foo Fighters, señalaron que hicieron su álbum «Wasting Light» en un garaje.

«Para mí este premio significa mucho porque muestra que el elemento humano de hacer música es lo más importante. Cantar frente a un micrófono, aprender a tocar un instrumento y aprender a hacer tu arte, eso es lo más importante que la gente haga», dijo mientras la banda aceptaba el trofeo a la mejor interpretación de rock por «Walk». «No se trata de ser perfecto. No se trata de sonar absolutamente correcto. No se trata de lo que va en la computadora. Se trata de lo que va aquí (tu corazón) y aquí (tu cabeza)… ¡Que viva el rock ‘n’ roll!».

Entre los actos de la noche hubo un número dance de Chris Brown, una actuación de Paul McCartney y Bruce Springsteen, quien dio inicio al espectáculo cantando su nueva canción, «We Take Care of Our Own», sobre los problemas de la nación.

Pero el momento más emotivo de la velada se produjo cuando Jennifer Hudson — quien ha llamado a Houston una inspiración y una de sus máximos ídolos — apareció para cartar una de las canciones insignia de Houston, «I Will Always Love You». Vestida de negro y acompañada sólo por un piano, Hudson pareció contener lágrimas mientras cantaba, terminando con la línea, «Whitney, nosotros siempre te amaremos».

El show comenzó con un tono sombrío, cuando el anfitrión LL Cool J apareció vestido de negro y le dijo al público: «No hay cómo darle la vuelta a esto. Hemos sufrido una muerte en nuestra familia».

Entonces guió a los presentes en una oración para «nuestra hermana caída, Whitney Houston».

«Padre Nuestro, te agradecemos por compartir a nuestra hermana Whitney con nosotros», dijo, mientras celebridades como Lady Gaga y Miranda Lambert inclinaban sus cabezas en oración. «Aunque ha partido demasiado pronto, permanecemos verdaderamente bendecidos de haber sido tocados por su hermoso espíritu».

De inmediato presentó un clip de una radiante Houston cantando una de sus canciones más conocidas, «I Will Always Love You». LL Cool dijo después, haciendo alusión al título del tema: «Whitney, nosotros siempre te amaremos».

En su interpretación de «Runaway Baby», Bruno Mars también mencionó el deceso: «Esta noche estamos celebrando. Esta noche estamos celebrando a la hermosa señorita Whitney Houston».

Y Stevie Wonder dijo: «Para Whitney arriba en el cielo, todos te amamos».

Houston falleció en la víspera del Grammy en el hotel Beverly Hilton, donde se preparaba para asistir a una fiesta del Grammy por la noche. Sin embargo, aunque la muerte de Houston creó un clima sombrío sobre los ganadores de la noche, no los opacó.

Entre ellos estuvo Chris Brown, quien actuó por primera vez desde que se retiró de la ceremonia del 2009; su ataque a su entonces novia Rihanna en la víspera llevó a ambos a ausentarse, a un cargo de agresión para Brown y a un tropiezo en su carrera.

Pero el 2011 marcó un sorprendente regreso para Brown, quien fue recompensado con dos actuaciones durante el show en la primera vez que él y Rihanna actuaban en el mismo evento desde el ataque (ella cantó con Coldplay durante la ceremonia).

Brown también ganó el Grammy al mejor álbum de R&B: «Primero que nada, debo agradecerle a Dios, y gracias a los (organizadores del) Grammy por permitirme subir a este escenario a hacer lo mío», dijo. «A todos mis fan, los quiero … Gracias».

Justin Vernon, cuya banda Bon Iver derrotó a Nicki Minaj, The Band Perry, J. Cole y Skrillex en la categoría de mejor artista nuevo, aceptó el honor con una mezcla de emociones.

«Es realmente difícil aceptar este premio. Bueno, hay tanto talento allá afuera, al igual que en este escenario. Hay mucho talento que no está aquí esta noche. También es difícil aceptarlo porque cuando empecé a componer canciones lo hice por la recompensa inherente de hacer canciones, así que me siento un poco incómodo aquí arriba», manifestó. «Pero con esa incomodidad sí tengo un sentido de gratitud. Quiero decirle gracias a todos los nominados, a todos los no nominados que nunca han estado aquí y que nunca estarán».

Los organizadores del Grammy hicieron lo mejor que pudieron por mantener un tono que equilibrara todas las emociones de la noche: los Foo Fighters cantaron en una carpa afuera del Staples Center, donde los premios se entregaban, y momentos antes Alicia Keys y Bonnie Raitt rindieron homenaje a Etta James, la leyenda que murió el mes pasado.

También se hizo un homenaje a los recién reunidos Beach Boys que incluyó a Maroon 5, Foster the People y Mike Love, Al Jardine y Brian Wilson, los tres miembros restantes de la banda.

Glen Campbell, quien anunció su retiro el año pasado tras revelar que padecía el mal de Alzheimer, cantó su clásico «Rhinestone Cowboy» junto a The Band Perry y Blake Shelton.

LATINOS
Grandes ausentes


Maná, Pepe Aguilar, Los Tigres del Norte, Gustavo Dudamel y el difunto Israel López «Cachao» ganaron ayer sendos premios Grammy en una ceremonia en la que se recordó a la cantante Whitney Houston, quien murió el día previo.

Ninguno de los ganadores latinos recibió sus premios en persona. Su ausencia coincidió con la protesta que un grupo de músicos, compositores y activistas realizaron afuera del lugar de la premiación, en el Staples Center, por el recorte de 31 categorías.

Los Tigres del Norte ganaron su sexto Grammy con «Los Tigres del Norte and Friends» en el rubro de mejor álbum de banda o música norteña, mientras que Maná y Aguilar sumaron cuatro cada cual.

La banda mexicana de rock se impuso sobre Calle 13, máximo triunfador del pasado Latin Grammy, en el apartado de mejor álbum de pop, rock o música urbana con «Drama y luz»; mientras que Aguilar ganó en el rubro de mejor álbum regional mexicano o tejano por «Bicentenario»,

«Mi familia sigue¡ brincando ! :-)», escribió Aguilar en la misma red social de microblogueo. «Más que para mí este premio es para la música de México. ¡Viva el Mariachi!».

El rumbero Cachao ganó su tercer Grammy, logrando de manera póstuma el galardón al mejor álbum tropical por «The Last Mambo».

En el apartado de música clásica, el astro Gustavo Dudamel ganó su primer Grammy. El director venezolano y la orquesta que encabeza, la Sinfónica de Los Angeles, ganaron mejor interpretación orquestal con «Brahms: Sinfonía No. 4».

Otro hispano que ganó en esta área fue el costarricense Giancarlo Guerrero, director de la Orquesta Sinfónica de Nashville, quien junto a Christopher Lamb se llevó el galardón al mejor solo instrumental por «Schwantner: Concerto for Percusion & Orchestra».

La ceremonia previa a la televisada, en la que se repartieron la mayoría de los gramófonos dorados, se llevó a cabo como estaba previsto, aunque con un tono más sombrío que el de otros años debido al fallecimiento de Houston.

«Queremos reconocer el legado de Whitney Houston. Ella está en nuestros corazones y mentes», dijo el saxofonista Dave Koz, uno de los presentadores.

Arturo O’Farrill, neoyorquino nacido en México, y el boricua Miguel Zenón representaron al latin jazz pero se fueron con las manos vacías. Ambos estaban nominados en la categoría de mejor álbum de jazz para un conjunto orquestal. O’Farrill también fue uno de los presentadores de la ceremonia no televisada.

El género del latin jazz fue uno de los que la Academia de la Grabación eliminó en abril al reducir los rubros a premiarse de 109 a 78. El cambio no quiso decir que los artistas de una categoría eliminada no puedan competir, pues como en el caso de O’Farrill y Zenón, los músicos aún pueden ser postulados en rubros más amplios.

En total se eliminaron o consolidaron categorías en las áreas de pop, rock, R&B, country, jazz, música estadounidense, música para niños, música World y clásico. Algunos géneros afectados, además del latin jazz, fueron el blues contemporáneo y tradicional, la música hawaiana, polka, nativo estadounidense, jazz tradicional y contemporáneo y cajun/zydeco.

Respecto a la música latina, de siete apartados en el 2010 sólo hubo cuatro este año.

Múltiples artistas, mayormente de latin jazz, han protestado por el cambio de la Academia diciendo que es inapropiado e injusto medir diferentes tipos de música en un mismo rubro, como en el caso de Maná con Calle 13.

El bajista Stanley Clarke respaldó la protesta de los músicos de latin jazz al decir que este género «debería tener su propia categoría».

«Creo que la Academia está dejando pasar esto por alto», expresó el músico. «El latin jazz es una de las fibras más fuertes del panorama musical general».

El pianista y compositor Chick Corea, quien presentó premios con O’Farrill, también dijo que le gustaría ver más categorías latinas, aunque destacó que la selección es un desafío difícil para la Academia.

«Todo el mundo está tratando de categorizar la amplia variedad de música. La Academia tiene un gran reto porque en esencia no se puede categorizar», dijo Corea.

Después de la manifestación, realizada al mismo tiempo que la ceremonia central, varios músicos participantes mostraron su talento en un club de salsa cercano.

En la ceremonia central, transmitida en vivo por CBS, el salsero colombiano Joe Arroyo y el trovador argentino Facundo Cabral fueron recordados junto con otros artistas que murieron el año pasado.

Tras siete años sin un anfitrión en particular, los Grammy contaron con un maestro de ceremonia, LL Cool J, en una velada en que la máxima ganadora fue la cantante británica Adele, con seis trofeos, seguida de los Foo Fighters, con cinco.

Houston fue recordada a lo largo de la noche.