Los líderes de la Unión Europea (UE) alcanzaron ayer en su cumbre en Bruselas un acuerdo de principio para reforzar la supervisión del sistema financiero y corregir las derivas que propiciaron el estallido de la crisis económica mundial.
«Hay un acuerdo de principio», los jefes de Estado y de gobierno están «tratando de obtener un texto equilibrado», señalaron fuentes diplomáticas.
Concretamente, los dirigentes europeos examinaban una propuesta de la Comisión Europea para crear en 2010 tres organismos paneuropeos con ciertas prerrogativas para supervisar bancos, aseguradoras y mercados financieros a nivel nacional.
El plan prevé además crear un «comité europeo de riesgo sistémico» financiero, que advertiría a las autoridades nacionales y emitiría recomendaciones cada vez que detectara riesgos para la estabilidad financiera.
«Vamos a hacer lo mismo en la UE que en Estados Unidos, donde la supervisión financiera ha sido reformada», había prometido a su llegada a la cumbre la canciller alemana, Angela Merkel, en referencia al plan de regulación presentado la víspera por el presidente norteamericano, Barack Obama.
Pero las ambiciones alemanas chocaron de inmediato con las reticencias del Gobierno británico, celoso de proteger los intereses de la City de Londres, el mayor centro financiero de Europa.
Confirmando la «proximidad» de un acuerdo, un diplomático aseguró bajo el anonimato que las nuevas propuestas que barajaban los 27 tienen en cuenta «lo que es importante para Gran Bretaña», sin más precisiones.