Acto de presentación del Frente Popular (SDS) (Parte II)


En la Parte I informé del acto que se celebró en la APG el dí­a 21 de junio de presentación del Frente Popular por la Soberaní­a, la Dignidad y la Solidaridad en Guatemala (Frente Popular (SDS) así­ como de las ciudadanas y ciudadanos organizadores del mismo, de las causas polí­tico sociales que hacen necesario ese Frente, es decir, por la mengua de la soberaní­a y de la dignidad del Estado de Guatemala y más aún de la solidaridad de éste para con la mayorí­a de población y quedaron pendientes de dar a conocer las exigencias que el Frente hace a los Organismos del Estado como problemas nacionales que consideramos prioritarios a resolver, así­ como otras informaciones respecto a lo acaecido en el acto de presentación… :

Alfonso Bauer

Problemas prioritarios a resolver

1.- Que se devuelva la tierra a los campesinos. 2.- Que los ricos paguen los impuestos que les corresponden de acuerdo con su riqueza. 3.- Que haya comida para todos producida en Guatemala. 4. Que haya trabajo para todos en condiciones de dignidad. 5.- Que el Estado garantice seguridad alimenticia , salud y construya hospitales y escuelas para todos. Y 6.- Que el Estado garantice eficientes servicios de educación y construya escuelas para todos.

Otras informaciones de lo sucedido en el acto de presentación

Al acto de presentación asistió, aproximadamente, un centenar de ciudadanas y ciudadanos, evidentemente maduro, patriótico y muy receptivo, que se solidarizó con el Frente y ofreció su cooperación para impulsar sus actividades.

Carlos Enrique Wer hizo la presentación del Frente, invocando antecedentes históricas de los seres humanos en su lucha por vivir en libertad, tales como la de Espartaco, para liberar a los esclavos en el Imperio Romano, las de la Revolución Francesa, a partir de la Toma de la Bastilla, la guerra que librara Abraham Lincoln durante la guerra de Secesión, la Revolución Socialista Rusa, en 1917, la histórica marcha de Martí­n Luther King, por los derechos civiles, las jornadas de Parí­s en 1968, la de la Revolución Cubana y las jornadas patrióticas, en Guatemala, que culminaron el 20 de Octubre de 1944.

Por no haber libertad y justicia para el pueblo, dijo, es que estamos aquí­ reunidos, tanto más que por ello prevalece el atraso, la pobreza y la miseria, y la ignorancia en vastos sectores de la población. Situación agravada por la imposición de los poderes oligárquicos mundiales y nacionales, de polí­ticas económicas que explotan a las poblaciones pobres y atrasadas, por medio del eufemí­stico Sistema de Libre Comercio.

Y, luego, ante la inminente crisis que amenaza con cobrar la vida de miles y quizás cientos de miles de vidas de niños, hombres y mujeres guatemaltecos, los organizadores del Frente Popular (SDS) exhortamos a todas las organizaciones populares, a estudiantes, obreros, campesinos, a organizaciones de mujeres, mayas, mestizas, garí­funas y xincas, a artistas, intelectuales, profesionales, a lí­deres religiosos, a periodistas, etc., etc. a que se sumen a esta lucha por la libertad, la dignidad, la solidaridad y la justicia expresada en el Manifiesto, que inmediatamente leyó.

A continuación, hice uso de la palabra y dije: Además de las razones expuestas en el llamamiento leí­do por Carlos Enrique Wer a los pueblos de Guatemala para que se unan contra la Oligarquí­a Nacional, el Imperialismo Estadounidense y la Globalización Neoliberal, de mi parte invoco también los siguientes graves motivos y problemas nacionales irresolutos hasta la fecha:

1.- La falsedad del llamado sistema democrático implantado en el paí­s a partir de la firma de los Acuerdos de Paz, a finales de 1996, porque sólo ha servido para que cada cuatro años sean electos Presidente y Vicepresidente de la República y hayan elecciones municipales y para elegir diputados al Congreso de la República y otras renovaciones de funcionarios de Instituciones estatales y de magistrados del Organismo Judicial. Pero, tales votaciones están condicionadas, no por el voto libre y espontáneo de los ciudadanos y ciudadanas, sino por el poder económico, corrupto y amañado ejercido por la oligarquí­a nacional y su clientela polí­tica.

2.- La corrupción generalizada en los tres organismos del Estado y en instituciones estatales descentralizadas y autónomas, al grado que apenas en unos pocos casos esos altos servidores públicos, autores, cómplices o encubridores de graves delitos han sido procesados y condenados, porque a la par de la corrupción está la generalización de la impunidad. Principalmente, deben extirparse los abusos de autoridad, villaní­as y crí­menes, incluso ejecuciones extrajudiciales cometidas por policí­as y militares.

3.- La anterior viciada conducta de funcionarios públicos, magistrados y jueces, así­ como de dignatarios, es decir, diputados del Congreso de la República y de no pocos empleados públicos, ha tenido como consecuencia, junto con otras causas, una corruptora influencia en vastos sectores sociales, incluso en la juventud, a la cual hay que rescatar del dominio criminal de las maras internacionales, mediante el establecimiento de facilidades de educación y empleo no sólo para la nubilidad, sino también para los progenitores, creando un estado de bienestar social.

4.- Y, en definitiva, sancionar severamente la comisión de actos constitutivos de menosprecio al ser humano, discriminatorios de í­ndole étnica, de género o de posición social.

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ACLARACIí“N IMPORTANTE: El propósito de propiciar el Frente Popular (SDS) no es la de crear un nuevo partido polí­tico, sino el de lograr que las grandes mayorí­as de población se aúnan para hacer realidad los ingentes cambios polí­tico sociales propuestos.

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Sólo si se afrontan las cuestiones planteadas en el llamamiento a la formación del FRENTE POPULAR SDS y, en este escrito, más las que propongan los asistentes a esta reunión y sean aceptadas por esta asamblea, será posible que Guatemala sea un Estado, cuyos ciudadanos y ciudadanas y habitantes, convivan en una Patria auténticamente democrática, soberana, digna, en la que sus vástagos tendrán la posibilidad de convivir fraternal y solidariamente.