Con especial disgusto leí la noticia publicada en “La Horaâ€, del día 27 de junio pasado “Drogas – Congelan cuentas de chapín en Costa Rica†donde sindican a mi sobrino, Jorge Alejandro Braham Penabad, como responsable de un hecho en donde su nombre fue burdamente suplantado, considerado así inmediatamente por las autoridades de ese país. Me desagrada sobre manera el sesgo de la noticia, por el énfasis del titular que omite las declaraciones de la persona afectada. El proceder en este caso de un periódico al cual tengo particular aprecio por su seriedad, deja mucho que desear. Adoptó el tradicional irrespeto de los medios de comunicación amarillistas, que asumen que cualquier persona es culpable salvo que pruebe lo contrario, al revés de lo que dictan los principios fundamentales de la ética y la ley. La nota de prensa tiene la característica que omite las espontáneas declaraciones, simultáneamente aparecidas en el diario “La Nación†de Costa Rica, que publica las dos versiones, aunque desde luego prevaleciendo el sensacionalismo, sobre todo proviniendo de la conducta de un guatemalteco, para lo cual nosotros nos prestamos y pintamos en primera línea. De allí, nuestro desprestigio internacional, como ciudadanos de un país que carece de autoestima, y que no parte del principio de dignidad natural de sus conciudadanos, orgullosos de su origen.
Hago esta aclaración, porque Jorge Alejandro Braham Penabad, procede de dos familias honorables, en donde él es uno de tantos herederos interesados en mantener esa tradición y para lo cual ha luchado denodadamente como persona y profesional, en busca de ocupar un espacio, con una agenda de vida que sea orgullo de sus antepasados, que dejaron un camino asfaltado de honradez y dignidad.
Con particular estima,
José Rodolfo Pérez Lara