Acierto del Presidente Obama


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No me simpatiza mucho el presidente Obama, sobre todo porque bajo mi punto de vista, ha hundido al país más poderoso del mundo cuando más necesitaba un salvavidas. El camino del gasto estrepitoso y la socialización de un sistema que se ha caracterizado por salir adelante con el esfuerzo y la dedicación de individuos en un país libre y con, hasta ahora, pocas restricciones regulatorias, pone a Estados Unidos en una posición difícil de mejorar en un mediano plazo.

John Carroll


En un movimiento político que es francamente extraño de ver en estos días, el Senado organizó una comisión bipartidista que logró en principio un acuerdo para elevarlo al pleno de esta institución y lograr así finalmente pasar una ley.  Pareciera que el anuncio del acuerdo de esta comisión trató de robarse la salida en la competencia con el Presidente para anunciar la tan ansiada solución integral del problema.  Pareciera ser que los miembros republicanos de la comisión presionaron para tratar de ganar protagonismo en el tema y quitarse de encima esa bien ganada fama de antiinmigrantes.
Pero tengo que decir que la posición del Presidente ante el asunto migratorio me agrada mucho y el romántico mensaje que lanzó en su presentación en Las Vegas al abordar este tema en específico fue muy emotivo y concreto. El Presidente salió al paso de las justificadas críticas que republicanos y demócratas le hicieran en la campaña presidencial del año pasado por no cumplir su promesa de atender de una forma global y formal el asunto de la inmigración. También tengo que decir que me parece que Obama se equivoca en algunos aspectos de su idea y que su actuación al frente del Ejecutivo en esta materia es contradictoria con su discurso porque se ha esforzado por deportar a muchos ilegales que, en su mayoría, buscan cumplir con el anhelo del sueño americano. De hecho durante su mandato se han deportado mucho más ilegales que bajo cualquier gobierno reciente incluidos los republicanos.
Siempre he pensado que el mayor enemigo político de la inmigración en Estados Unidos es el actual y creciente estado benefactor porque claro, muchos estadounidenses piensan que al legalizar a los ilegales tendrán que partir el pastel de la mentada distribución de la riqueza en más pedazos y eso no pareciera justo ni para los que se comen el pastel ni para aquellos que lo pagan. Esta ilusión –porque creo que en realidad la gran mayoría de ilegales si contribuye con impuestos- desaparecería en la medida que los Estados Unidos regrese a los principios básicos que le hicieron lo que es. Gana el que se esfuerza, come el que trabaja, disfruta el que lo merece.
En principio, el camino de la nueva legislación migratoria parece despejado en los ámbitos del Ejecutivo y el Senado pero su verdadera prueba de fuego la pasará en el Congreso porque es aquí en donde encuentra mayor resistencia de parte de algunos grupos duros de republicanos.  De cualquier manera estamos ante una situación nunca antes vista porque por fin los latinos se han convertido en una importante fuerza electoral que demanda cambios para sus familiares y paisanos. Este nuevo mercado de clientes ha llamado la atención de ambos partidos políticos y estos se han dado cuenta de que tienen que hacer esfuerzos por congraciarse con este grupo de personas que hoy en día representa a la gran minoría de aquel país.  Solo por esta razón creo que esta vez la reforma migratoria se hará una realidad.  Eso para nuestro país y para nuestra gente significaría sin duda un salto cuántico en el camino al desarrollo.