Aceptan propuesta de Liga írabe


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Siria aceptó un pedido de la Liga írabe de enviar observadores a su paí­s para tratar de poner fin a una crisis de ocho meses, dijo hoy el ministerio de Relaciones Exteriores, una medida que podrí­a aliviar las sanciones árabes impuestas al gobierno de Damasco.

Por ALBERT AJI y BASSEM MROUE DAMASCO / Agencia AP

Sin embargo, parecen persistir obstáculos graves. Siria exigió que la Liga írabe deshaga las decisiones recientes que adoptó contra Damasco, incluidas las sanciones económicas y la suspensión del paí­s de la Liga írabe.

«Estamos esperando la respuesta de la Liga írabe y que todas las decisiones adoptadas por la Liga en ausencia de Siria sean anuladas», dijo el vocero de la cancillerí­a Jihad Makdissi a los periodistas en Damasco.

Makdissi, dijo a los periodistas que el ministro Walid al-Moallem «respondió positivamente» ante la demanda de la Liga y que el domingo por la noche envió una carta al presidente de la organización, Nabil Elaraby.

No hubo reacción inmediata por parte de la Liga írabe, que ya ha suspendido a Siria, pero Makdissi dijo que el mensaje de al-Moallem a la Liga combinaba «ligeras variaciones que no afectarán la esencia del plan».

El ministro del Exterior agregó que Damasco sigue insistiendo que el protocolo sea firmado en Damasco en vez de la sede de la organización en El Cairo.

«Se trata de un paso correcto en ví­as a una solución», destacó Makdissi.

Los lí­deres árabes le dieron a Siria un nuevo plazo, el domingo, a fin de que respondiera al plan de la Liga, que consiste en que acepte la visita de observadores que garanticen que el gobierno cumple con el alto al fuego. Asimismo, dejaron pendiente la amenaza de involucrar a las Naciones Unidas si Damasco no cumplí­a.

El incumplimiento de Siria al plazo del 25 de noviembre llevó a las sanciones de la Liga írabe, inclusive la prohibición de negociar con el banco central de ese paí­s. Se prevé que las sanciones de la Liga írabe —junto con las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y Turquí­a— provoquen perjuicios graves a la economí­a de Siria y podrí­an socavar la autoridad del régimen.

La declaración siria tuvo lugar después que Damasco anunció que habí­a realizado extensas maniobras militares durante el fin de semana, en una aparente demostración de fuerza, mientras el régimen del presidente Bashar Assad desafiaba las presiones sobre la cruenta represión a los opositores.