¿Acaso no estábamos advertidos?


¿Será usted tan inocente estimado lector, que pueda creer que dejando abierta la puerta de su casa de par en par no se le van a entrar los ladrones? Sin embargo, en cuanto al territorio nacional se refiere, todo parece indicar que a partir del gobierno de ílvaro Arzú los mandatarios han estado creyendo que la paz se puede lograr sólo reduciendo el tamaño y la capacidad de acción del Ejército, dejando que la Policí­a Civil siga tan mal como antes. Todos estábamos advertidos de lo que podrí­a suceder si no se prevení­a estratégicamente la ocurrencia de delitos, como cerrar las fronteras del paí­s para que los vecinos no pudieran entrar y salir como Pedro por su casa.

Francisco Cáceres Barrios

Quienes por intereses polí­tico-sectarios forzaron o engatusaron al gobierno de Arzú a firmar los acuerdos entre la guerrilla y los dirigentes de turno, no hicieron más que obligar a deponer las armas a un puñado de delincuentes que ya habí­an perdido la tan fratricida, como inútil guerra interna y a propiciar cambios que, a pesar de haber sido sobradamente advertidos de sus fatales consecuencias, con el paso del tiempo se fueron cumpliendo. En otras palabras, lo que ha venido ocurriendo en Alta Verapaz, Petén, Zacapa, Izabal, Huehuetenango, San Marcos y tantas más poblaciones son «polvos de aquellos lodos».

Sigue repiqueteando la promesa electoral del ahora presidente Colom del año 2007, para proveer de los recursos necesarios a las fuerzas civiles y militares para combatir eficazmente a la delincuencia y defender el territorio nacional. Pero ¿qué pasó? Se olvidó por completo de la inteligencia prometida, para sólo contentarse con hacer buenos negocios en la compra de uniformes, chalecos chuecos, vehí­culos a montones y un poco de armamento, pero sin realizar un eficaz plan de acción tomando en cuenta a los seres humanos y, para terminar de amolar la situación, mantuvo a una sarta de personajes que de seguridad saben tanto como este servidor de hacer tamales.

Para citar un ejemplo, ¿qué paso con su palabra empeñada de dotar a la fuerza aérea de las naves adecuadas y necesarias, así­ como del equipo, material e implementos indispensables para vigilar las lí­neas limí­trofes de nuestro territorio? No que ahora, como buenos chapines sólo decimos después del trueno ¡Jesús Marí­a! Pero, ¿qué planes concretos tienen, es que se contentarán con replicar lo mismo que hicieron en Alta Verapaz sin tener siquiera papalotes, pues se han quedado sin los recursos necesarios al dedicarse sólo a derrochar los fondos públicos en menesteres menos importantes, como la descarada campaña electoral de la primera dama? Disculpen si no tengo un pelo de «inocente» para creer que con shows se va a ganar la guerra que hay que librar contra los delincuentes organizados o no. ¿Qué creen, que con capturar a 18, dinero en efectivo, 18 mil tiros, 90 fusiles, 23 ametralladoras tienen a la delincuencia del cogote?