Tras encadilar a Italia marcando cuatro goles en seis partidos con el AC Milán, el portentoso delantero brasileño Alexandre Pato parte a la conquista de Europa, con 18 años, en su primera Liga de Campeones, a partir de mañana en Londres contra el Arsenal.
Tiene pocas posibilidades de ser titular en el encuentro de ida de los octavos de final por el esguince en el tobillo que lo mantiene fuera de juego desde el 3 de febrero. Pero se ha recuperado y es probable que entre en juego en el Emirates Stadium, en un esperado debut que no debería intimidarle mucho.
Presentado como «mejor que Ronaldinho» por el AC Milán antes de jugar un solo minuto, Pato demostró una increíble madurez en su estreno el 13 de enero ante Nápoles (5-2).
Sin dejarse impresionar por un estadio San Siro en el que no cabía un alfiler, creó muchas ocasiones antes de marcar su primer gol (70). El entrenador de la Juve, Claudio Ranieri, deslumbrado, resumía la sensación que muchos tuvieron aquel día: «Un extraterrestre».
A ese gol le siguieron otros tres decisivos: un doblete contra el Génova (2-0) el 27 de enero y el tanto de la victoria contra la Fiorentina (0-1) el 3 de febrero, minutos antes de la lesión que le impidió acudir a su primera convocatoria con Brasil.
Y el ex delantero del Porto Alegre, con el que disputó un puñado de partidos en 2006 y 2007 y ganó el Mundial de Clubes, se convirtió en estrella en apenas unos días, a pesar de su físico ordinario, su aparato dental y su apuro evidente al comparecer ante la prensa.
«Pato se mueve en todo el frente de ataque, es muy creativo y además tiene una gran velocidad punta y un buen control del balón. Se parece mucho a (el ucraniano Andrei) Shevchenko», decía Marcello Lippi, ex seleccionador del equipo de Italia que ganó el Mundial-2006.
«Será el mejor del mundo. Es muy rápido y decide qué hacer en una fracción de segundo», opinaba entusiasmado el ex delantero internacional brasileño Careca, que jugó con Diego Maradona en el Nápoles.
Para Pato – que durante cinco meses sólo pudo entrenar porque era menor en agosto, cuando fue fichado por 22 millones de euros, y tuvo que esperar por ley hasta enero para jugar – todos esos halagos son muy peligrosos porque nadie está seguro de no quedarse en flor de un día.
Bien lo sabe su compañero Clarence Seedorf. Titular muy joven en los mejores equipos de Europa (ganó la Champions con el Ajax a los 19 años), ha visto a muchas jóvenes estrellas desaparecer tan rápido como habían surgido.
«Pato es un chico estupendo», explicaba el centrocampista holandés. «Y cuando hay jóvenes talentos me preocupo de inmediato porque conozco este mundo y cómo pueden suceder las cosas».
«Tiene potencial para ser un gran campeón», aseguraba por su parte el legendario Pelé. «Pero hacer elucubraciones sobre su futuro del estilo «ganará el Balón de Oro» me parece prematuro y puede hacerle daño. Frases de ese tipo suponen cargar sobre sus hombros una responsabilidad excesiva».
El AC Milán, por boca de su número 2, Adriano Galliano, también quiso dejar las cosas claras para evitar que el joven jugador, por más talento que tenga, pierda el norte. «Es joven, dejemos que crezca (…) Le deseo los mayores éxitos pero el Milán ya era el Milán sin él».
Marcello Lippi
ex seleccionador del equipo de Italia que ganó el Mundial-2006.