Es inadmisible el actual abuso, maltrato y negligencia hacia las personas mayores y que el problema no sea reconocido o tratado en sus justas dimensiones es trágico, indicó Alcira Tobar, defensora del Adulto Mayor, de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH).
En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato a los Adultos Mayores, Tobar señaló que ninguna comunidad o país en el mundo está inmune al flagelo de la violencia que padece esta población, por lo que esta fecha es una oportunidad para enfrentar un tema que compete a todos y todas, el envejecimiento.
La defensora dijo que para lograr la visibilidad de las personas mayores para su inclusión en el sitial central de la familia contemporánea, para valorizarlas y hacerlas protagonistas por todos los actos que son capaces de realizar, es prioritario acreditar sus conocimientos y experiencias en la transformación del mundo y la familia.
Cada 15 de junio, fecha de la conmemoración, lo que se busca es crear conciencia social y política de la existencia del maltrato y abuso contra las personas mayores; junto con la idea de que es algo inaceptable, que presenta múltiples formas y que se puede prevenir.
La funcionaria destacó que debe existir conciencia acerca del buen trato y la consideración a los adultos mayores, por medio de líneas de acción que los empoderen y los coloquen en el centro de la escena, ya que ellos y ellas son constructores de puentes de comunicación en la familia y la sociedad.
El primer Día Mundial de Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato a los Adultos Mayores fue conmemorado en el 2006, en las Oficinas Centrales de las Naciones Unidas y fue una fecha establecida por la Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez (INPEA).
El Plan de Acción de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, elaborado en Madrid, España, en el 2002, se establece que se debe eliminar toda forma de violencia, discriminación y maltrato contra esta población a nivel mundial.
El último censo poblacional en Guatemala, elaborado en el 2002, reveló que existían 713 mil 780 adultos mayores, lo que equivalía al 6.3 por ciento del total de la población, sin embargo las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) destacan que para el 2025 habrá más de un millón 429 mil 230 personas de edad avanzada, que representarán el 7.3 por ciento de la población.