Enrique Flores, ministro de la Presidencia del depuesto mandatario de Honduras, Manuel Zelaya, dijo hoy en Managua que en los comicios presidenciales realizados en su país no ganó Porfirio Lobo sino «el abstencionismo del pueblo».
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«El ganador en Honduras fue el abstencionismo y no Lobo. El ganador fue la Resistencia, el presidente Zelaya», señaló Flores en rueda de prensa desde la embajada de Honduras en Nicaragua.
El ministro presidencial de Zelaya indicó que entre un 60 y 70 por ciento de los hondureños «le dieron la espalda a esta artimaña de los golpistas», al abstenerse de votar en esos comicios.
Las autoridades electorales en Honduras sitúan la participación en alrededor del 61 por ciento, pero una fuente del Tribunal Supremo Electoral explicó a la agencia de noticias española EFE que, tras un proceso de verificación, podría bajar con respecto al padrón, de 4,6 millones de ciudadanos.
Lobo se declaró virtual presidente electo de Honduras en las elecciones celebradas ayer, domingo.
No obstante, Flores denunció que con esos comicios, el Gobierno de facto de Honduras, que preside Roberto Micheletti, pretende «blanquear el crimen ya permitido por muchos», e insistió en que se debe restituir en la Presidencia a Zelaya.
«Solo así podrán considerarse elecciones democráticas. Una vez que exista (la restitución de Zelaya) los hondureños tendremos que llegar a un acuerdo político: puede ser un nuevo proceso electoral bajo condiciones de libertad o una asamblea nacional constituyente», apuntó.
Por su lado, la ministra de Finanzas del depuesto presidente Zelaya, Rebeca Santos, afirmó que a través de una red de corresponsales en todo su país constataron que existen departamentos en Honduras donde la abstención alcanzó el 80 por ciento.
«Como es el caso de Santa Bárbara (noroccidente), donde el abstencionismo supera el 80 por ciento. Tenemos documentación contundente y vídeos donde se observa que en muchos centros de votación la mayor presencia es la que ejercieron militares, policía y miembros de urnas», añadió.
En la rueda de prensa, además de Flores y Santos, estuvo presente Rixi Moncada, ministra de Energía de Zelaya.
Emilia González*
Honduras nos ha deparado a la sociedad civil nuevos términos político – jurídicos – electorales para disimular el desprecio democrático, el abandono de inclusión social y el ultraje a la participación política, a los cuales debemos poner atención.
Un rutilante Departamento de Informática del Tribunal Supremo Electoral de Honduras ha dictaminado que para calcular el porcentaje de abstencionismo hay que dividirlo en dos categorías: el abstencionismo y el ausentismo.
El abstencionismo dice de aquellos que pudiendo votar no lo hacen. El ausentismo de quienes pudiendo votar también – en Honduras se permite el voto en el exterior- se sospecha que están fuera del país y no votan. Digo que se sospecha porque Honduras no dispone de un censo migratorio. Para estas «elecciones» sólo censó en el exterior a 18.313 personas. Se estima que cerca de un millón de hondureños(as) vive fuera del país. Principalmente en USA. Son, en su mayoría, los desplazados a quienes les tocó en suerte que los persiga el departamento de migración de USA o el hambre y Micheletti Cía. en su país.
Hecha la novísima y «sutil» diferencia, dicho departamento, pasó a corregir RETROACTIVAMENTE el porcentaje de abstencionismo. Corrigió los reportes que el mismo TSE hondureño dio correspondientes a los años 2001 y 2005. Se prepara ahora para hacer el informito que dará de la tragicomedia del 2009. Investigadores electorales tomen nota y corrijan sus informes, esto incluye al Latinobarómetro y los informes de Transparencia Internacional.
Así, por arte del birlibirloque, el abstencionismo en Honduras en el 2005 se redujo de un 44% a un 26% y según la graciosa interpretación el 18 % restante sólo se ausentó.
En el 2009 utilizando las nuevas categorías se espera que sea 22% el abstencionismo y 18% el ausentismo, es decir el 40%. Digo se espera, porque ya ustedes habrán visto las congojas de Patricia Janiot en directo en CNN tratado de explicar que el sistema se cayó, que las fallas técnicas , que será hasta tres horas más tarde de cuando tenían que ofrecer los resultados… Y a partir de allí un enredo de porcentajes y números que tardarán en acomodar y los tienen tejiendo las del hilo azul!
El primer reporte del TSE hondureño señaló que 1,7 millones de votos correspondían al 61,7%, ¿cuántos corresponden al 100%? A eso corresponderán 2,8 millones de votos. Sin embargo, el padrón hondureño es de 4.5 millones, de los cuales 2, 334,588 millones son mujeres (50.74 por ciento) y 2, 266,44 son hombres (49,26%). Haga usted la resta y verá como de un plumazo desaparecen del mapa electoral, en ese reporte, más de dos millones de almas. Estos últimos ni son todo el 18% de ausentes ni el 22% de abstencionistas. ¿Qué son? Ya nos dirán en el Tribunal Supremo Electoral de Honduras o su Departamento de Informática inventará alguna nueva categoría.
A mí me recuerda todo esto a un fiscal panameño especializado en narcotráfico que participaba hace algún tiempo en un curso sobre legitimación de capital. Operación que es de altas finanzas para consumar el delito. Resignado exclamó al no poder resolver los problemas financieros que el profesor presentaba: ¡si yo estudié derecho porque era dundo en matemáticas y ahora quieren que me vuelva experto en finanzas para atrapar a los lavadores!
O en el Tribunal Supremo Electoral de Honduras estudian matemáticas o no va a haber posibilidad alguna que con esos números y categorías novísimas puedan ser medianamente creíbles. ¡Sólo a Osca Arias se le ocurre considerar ese sainete legítimo y digno de reconocerse! ¿Será que estudió también para otra cosa?
* Tomado elpais.cr