El secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, se declaró hoy a favor de una pausa en la reducción del contingente estadounidense en Irak después de julio, durante una visita a Bagdad marcada por dos atentados que dejaron al menos 19 muertos.
«Pienso que la idea de un breve periodo de consolidación y evaluación es probablemente lógica» después de una primera reducción de efectivos (de los 157 mil actuales a unos 130 mil) que concluirá en julio de 2008, declaró Gates.
El responsable estadounidense hizo esta afirmación tras mantener una reunión de dos horas con la comandancia estadounidense en Irak, al frente de la cual se encuentra el general David Petraeus.
Este último dio a entender en enero que quería un tiempo de reflexión una vez que haya concluido esa primera retirada. En abril dará a conocer sus planes para después de julio.
Es la primera vez que Gates se pronuncia claramente sobre este asunto tan delicado en un momento en que la campaña electoral para las presidenciales de noviembre en Estados Unidos entra en una fase crucial en la que la guerra de Irak desempeña un papel clave.
«La decisión aún debe ser evaluada y tomada por el presidente» George W. Bush, agregó Gates.
Mientras Gates se disponía a partir de Bagdad, dos coches bomba estallaron en un barrio de la capital frente a los locales de una organización tribal, la Asociación de las Tribus Iraquíes, con un saldo de 19 muertos y 45 heridos, según fuentes de seguridad.
Desde 2006 la comandancia estadounidense moviliza a los jefes tribales sunitas en la lucha contra los extremistas de Al Qaida en Irak.
Por otro lado, 25 miembros del Ejército del Mahdi, milicia del jefe radical chiita iraquí Moqtada Sadr, han sido detenidos durante una incursión estadounidense hoy de madrugada en Bagdad, anunció el ejército norteamericano, que los acusa de formar parte de un grupo que se resiste a respetar una tregua.
En la localidad de Baquba (al norte de Bagdad) se decretó un estado de alerta motivado por tensiones entre la policía y grupos sunitas aliados del ejército estadounidense.
Alrededor de 3.500 personas se manifestaron en sus calles a favor de los grupos de vigilancia locales, que exigen la dimisión del jefe de la policía.
Pese a la violencia, Gates hizo un balance positivo de la situación en Irak, cuando ha transcurrido casi un año desde que Estados Unidos decidiera enviar refuerzos al país.
«La situación en Irak sigue siendo delicada» aunque «el nivel de violencia de todo tipo disminuyó», aseguró el responsable estadounidense.
El general Jeffrey Hammond, comandante del sector de Bagdad, aseguró que «casi el 70% de la capital iraquí se encontraba bajo control» de las fuerzas iraquíes y estadounidenses y el número de ataques disminuyó en un 75% desde junio de 2007.
Un militar estadounidense murió ayer al estallar una bomba en la provincia céntrica de Diyala, anunció hoy el ejército estadounidense.
Con él, el número de efectivos muertos en Irak desde 2003 se eleva a 3.960, según un balance elaborado a partir de cifras del sitio web independiente www.icasualties.org.