Abjasia y Osetia del Sur piden la independencia


Un soldado ruso espera órdenes mientras custodia una villa en Georgia. El conflicto se ha agravado, y dos provincias ha pedido su emancipación.

Rusia prometió sacar sus tropas de Georgia esta semana, aunque deberá decidir si da el tijeretazo final al paí­s caucásico y reconoce la independencia de las zonas separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, que hoy ya se lo solicitó formalmente.


«Propongo a la Federación Rusa que reconozca a la República de Abjasia en tanto que Estado soberano e independiente, y establecer relaciones diplomáticas entre Abjasia y Rusia», dijo el presidente de esa región, Serguei Bagapsh en una declaración aprobada por unanimidad por el parlamento regional.

El Parlamento de Osetia del Sur hará una demanda similar en los próximos dí­as, anunció el jefe de esa región, Eduard Kokoiti.

El Senado ruso decidió rápidamente reunirse el próximo lunes para discutir el reconocimiento de Abjasia y de Osetia del Sur.

La cámara alta rusa está «dispuesta a reconocer» la independencia de esos territorios, declaró el presidente del Senado, Serguei Mironov. Pero en cualquier caso, será necesaria «una decisión en ese sentido del presidente de Rusia», Dimitri Medvedev, aclaró.

Medvedev declaró el pasado viernes que Rusia «apoyará» y «garantizará» el cumplimiento de cualquier decisión de estas dos regiones sobre su estatuto.

El ministro georgiano responsable de la «reintegración» de esos territorios, Temur Yakobashvili, declaró en Tiflis que «deberí­a ser más bien la policí­a la que tendrí­a que encargarse de los lí­deres separatistas».

En el terreno, reinaba la incertidumbre sobre los planes rusos.

Medvedev le aseguró el martes al presidente francés Nicolas Sarkozy que «la retirada de tropas rusas concluirá entre el 21 y el 22 de agosto», pero según Estados Unidos, hasta ahora no hay señales suficientes de que ese nuevo plazo (el primero era el lunes pasado) se cumpla.

«Estamos asistiendo a las primeras señales de un retiro. No es significativo y es necesario que se intensifique», declaró el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.

El ejército ruso indicó el miércoles que pretendí­a instalar una «zona de protección» en las inmediaciones de Osetia del Sur, con veda del espacio aéreo para la aviación georgiana.

«Esa zona de protección está prevista por los acuerdos sobre movimientos de fuerzas de mantenimiento de la paz rusas, en caso de surgimiento de zonas de conflicto», dijo en Moscú el general Anatoli Nogovitsin, jefe de Estado Mayor adjunto del ejército ruso.

El militar se referí­a a acuerdos previos al conflicto actual, que estalló el 7 de agosto cuando Georgia trató de recuperar el control de Osetia del Sur. Rusia acudió en ayuda de los separatistas, y la contraofensiva la llevó al corazón de Georgia.

El tráfico militar era intenso el miércoles en Georgia, pero en sentidos contrarios.

Un periodista de la AFP vio por la mañana unos 20 camiones militares que salí­an de Osetia del Sur hacia Rusia, aunque otros tantos vehí­culos llegaban a territorio suroseto.

Tropas rusas con el emblema de las «Fuerzas de Paz» tomaron posición cerca de Poti, un puerto del mar Negro al sur de Abjasia, alegando que pretendí­an proteger «por un tiempo» dos puentes de la zona.

A la salida de Poti, en dirección del puerto de Batumi, dos vehí­culos de transportes de tropas blindadas y dos camiones, también con el emblema de las «Fuerzas de Paz», se instalaron al borde de un bosque, donde los soldados cavaban refugios.

Ningún destacamento ruso habí­a llegado hasta ahora a ese lugar, de acuerdo con los habitantes.

El general Nogovitsin acusó por lo demás a Georgia de estar «tomando iniciativas de redespliegue y de recuperación de la capacidad de combate de sus fuerzas» en las inmediaciones de Osetia del Sur.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, dijo el martes que «la retirada (rusa) se hará a medida que las fuerzas georgianas regresen efectivamente a sus bases permanentes», como estaba previsto en el plan de paz aceptado por ambas partes el 12 de agosto (y firmado por el presidente georgiano Mijail Saakashvili el 15 y por Medvedev el 16).

En ese contexto de tensiones entre Rusia y Occidente, Polonia y Estados Unidos firmaron el miércoles un acuerdo para desplegar elementos del escudo antimisiles norteamericano en el paí­s europeo, un proyecto que despierta la ira de Moscú.

La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, que firmó el acuerdo, trató de desdramatizar el clima de confrontación.

«No creo que se trate de una nueva Guerra Frí­a», afirmó Rice. «Es un perí­odo difí­cil pero pienso que no debemos exagerar el alcance de las dificultades», añadió.