A un mes de las olimpiadas, aún hay habitaciones en Pekí­n


Debido a los altos precios, los grandes hoteles de lujo aún no han podido llenar sus reservaciones. Los turistas prefieren pequeñas y acogedoras casas de huéspedes, como ésta de la foto, en la antigua ciudad de Xian.

A menos de un mes del arranque de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n, el 8 de agosto, los hoteles de la capital china todaví­a tienen plazas libres, excepto en algunos palacios y pequeños hoteles tradicionales enclavados en los barrios antiguos, que son los más codiciados.


A fines de junio, sólo los establecimientos de lujo de la capital estaban reservados en un 75% por delegaciones de gobiernos y entidades extranjeras y del comité chino organizador de los JO.

En los cuatro estrellas, la tasa de reservas era de menos de la mitad, del 20% para los tres estrellas y menos del 10% para los de categorí­as inferiores, según la municipalidad.

Algunas casas de huéspedes, instaladas en los antiguos «siheyuan», casas familiares tradicionales con un patio interior, deberí­an salir airosas en esta temporada.

Estos acogedores hoteles que florecieron en Pekí­n en los últimos años atraen en especial a una clientela extranjera que busca un poco de intimidad y un marco menos estereotipado para el turista tí­pico.

Claro que los hoteleros más ambiciosos, cuyas tarifas estallarán durante los JO (del 8 al 24 de agosto), podrí­an verse contrariados igual que los particulares que proponen alquileres temporales a precios exorbitantes.

Un apartamento de tres dormitorios que normalmente oscila en 6 mil yuanes por mes (555 euros) puede ser ofrecido a 1.500 yuanes … por dí­a (139 euros).

«Habí­an anunciado que faltarí­a alojamiento para los JO. Entonces muchos propietarios rescindieron el contrato de sus inquilinos para alquilar más caro durante los Juegos y otros se van de Pekí­n para alquilar sus pisos», explicó Song Zhi, un responsable del sitio lodgingatbeijing.com.

Song explicó que «hasta ahora, la oferta excede la demanda». Su empresa propone apartamentos de toda clase, inclusive en el perí­metro inmediato del estadio y de la piscina olí­mpicas.

Según la responsable de la oficina de turismo de la ciudad, Zhang Huiguang, Pekí­n cuenta con 336 mil habitaciones de hotel, es decir 660 mil camas, muy por encima de las 430 mil que suelen ocuparse en temporadas extraordinarias.

Las autoridades estimaron que el periodo de los JO deberí­a atraer a 450 mil o 500 mil visitantes extraneros, además de los visitantes del interior del paí­s, estimados entre 1,2 y 1,6 millones.

Pero por el lado de los visitantes extranjeros, sus expectativas podrí­an verse empañadas.

Una parte de los viajeros quizá se asustó con las cifras de visitantes esperada inicialmente y otra quizá se desalentó por la tensión diplomática en torno al gigante asiático, estigmatizado por su gestión de la crisis en el Tí­bet, a lo que se sumó el terrible sismo del 12 de mayo que sacudió el sudoeste del paí­s.

Tampoco serí­a ajena la decisión de China de adoptar una actitud estricta a nivel de seguridad y de endurecer la entrega de visas.

Desde hace algunas semanas, en determinados lugares turí­sticos como Mutianyu, uno de los accesos a la Gran Muralla cerca de Pekí­n, se ven menos turistas europeos.

Según los guí­as turí­sticos, los aparcamientos estuvieron casi vací­os en mayo, mes de alta temporada. Y en junio, la cantidad de visitantes extranjeros a la capital registró una baja excepcional de más del 14%.

Las compañí­as aéreas tampoco se muestran en un buen momento.

Air France-KLM y British Airways están haciendo ofertas excepcionales en plena temporada estival del hemisferio norte.