A puro foco hay que ahorrar


¿Bastará una bombilla moderna para ahorrar energí­a en el futuro? o ¿Conciencia gubernamental y social? ¿Quién deberá resolver los problemas mientras el paí­s dependa de productos esenciales renovables y no renovables?

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Las preguntas flotan sobre una crisis de electricidad y alimentos que atraviesa y ahoga al paí­s y al planeta.

Ser creativos

César Estrada, presidente de la Cámara Empresarial de Comercio y Servicios, opina que una bombilla tradicional de tungsteno produce mucho calor y gasta más energí­a. La tecnologí­a de punta con focos ahorradores gasta menos, son más caras pero paulatinamente pueden ayudar a todos los sectores.

El ahorro debe ir más allá, usar menos las secadoras; planchar una sola vez, menor uso de la televisión. «Aunque las campañas son necesarias no va acabar el problema, mientras siga la dependencia del petróleo», considera.

Actualmente la atención apunta a combustibles alternativos a partir de la biomasa, pero también hay que ser prudentes por el encareciendo de los alimentos. Podemos producir energí­a a partir de excedentes, grasas animales o vegetales, opina.

Contingencia incontrolable

Fenómeno particular es el alza del precio internacional del petróleo, su costo sobrepasó los US $114, y hará encarecer más sus derivados. Los gobiernos de Guatemala, pasados y el presente no han presentado proyectos efectivos y el problema avanza.

Según el informe Estadí­sticas de hidrocarburos, del Ministerio de Energí­a y Minas, sólo en 2007 el paí­s necesitó desembolsar US $2 mil 249 millones 517 mil 872 para pagar la factura petrolera compuesta por gasolinas, queroseno, diésel, bunker, asfalto y gas licuado para uso doméstico.

En contraste, el paí­s produjo 5 mil 584 barriles de petróleo crudo y apenas logró derivar 547 barriles en asfalto, nafta, queroseno, diésel y gas oil en la mini refinerí­a, La Libertad, según el informe citado.

Actualmente se ha difundido propósitos de probables proyectos con Petrocaribe y Petrobas para ampliar la disponibilidad de combustibles a precios más favorables para todos los sectores de la población. Casi 14 millones de habitantes están a la espera de esos proyectos.

Los gobiernos han lanzado ideas sobre biocombustibles e incremento de su materia prima como cultivo de palma africana, higuerillo, generación a través de hidroeléctricas, pero ninguno concreto.

Tampoco se planifica proyectos efectivos y continuos de respaldo para que toda la población pueda afrontar los altos costos de productos esenciales. Los más cercanos y comunes: bombillas ahorradoras, Plan Centinela que verifica precios, cantidad y calidad en gasolineras y vigila costos de gas licuado a través de la Dirección de Atención al Consumidor.

La administración í“scar Berger en 2005, apenas tuvo un plan piloto para cambiar bombillas ahorradoras a 580 usuarios en 10 comunidades de El Estor y otro grupo en Petén, se anunció que eso significaba 80 por ciento de ahorro de energí­a, pero allí­ terminó. Hubo ofrecimientos de limitar estrictamente la circulación de vehí­culos oficiales, lo cual tampoco se puso en práctica.

Alimentos y contingentes

í“scar Erasmo Velásquez, ministro de Economí­a en funciones, explica que para enfrentar la dependencia de productos alimenticios, que no se producen en el paí­s, está el ejemplo de la cuota de 10 mil toneladas de harina para evitar incrementos al pan, inventario que dura tres meses.

Dicha información implicarí­a que para mantener los precios, se deben efectuar tres importaciones más de harina de trigo con cero arancel este año.

Indica que también está abierta la importación de arroz y de maí­z amarillo con arancel cero, porque la finalidad es aumentar la oferta para que se beneficien quienes utilizan esos productos.

Cuba un ejemplo

El ministro consejero de Cuba, en Guatemala Jorge Pollo explica que a pesar del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, tienen planificado el proyecto llamado «Revolución Energética», fruto de serios y profundos estudios elaborados por ingenieros y técnicos calificados y expertos. Dicho plan implica sustitución de bombillos incandescentes por luminarias ahorradoras en entidades públicas y privadas, reemplazo progresivo en los hogares con créditos blandos y precios bajos.

Equipos de vieja tecnologí­a y elevado consumo son sustituidos por equipo moderno de avanzada tecnologí­a y bajo gasto, incluye electrodomésticos, equipos con motores eléctricos, motobombas, turbinas y renovación integral de la red de cables.

Así­ mismo se ha procedido con el parque automotor pesado, sustituyendo motores de gasolina por motores diesel, sigue explicando.

Cuba produce energí­a eólica de experimentación en 92 estaciones de 50 metros de altura y sensores de cien metros de altitud en 11 provincias. Dicha generación anula emisión de gases de efecto invernadero que afectan el cambio climático, reduce contaminantes y ahorra combustible.

El programa cubano incluye energí­a hidráulica, marina, biogás y solar donde no logra llegar el sistema eléctrico nacional. Producen más de 4 millones de toneladas de petróleo y gas. Este año la producción de crudo aumentará cien mil toneladas más. Habrá 39 nuevos pozos petroleros en zonas donde ya está descubierto el combustible fósil.

La acción combinada para reducir el consumo de energí­a en la industria y los hogares, representa ahorros de US $ mil millones anuales. Por ello escasos recursos financieros ayudan a identificar capacidades de ahorro para el desarrollo económico, social y calidad de vida, finalizó.

En 2007 el paí­s necesitó desembolsar US $2 mil 249 millones 517 mil 872 para pagar la factura petrolera.
El ahorro debe ir más allá, usar menos las secadoras; planchar una sola vez, menor uso de la televisión.g