A propósito del Dí­a Internacional de la Mujer


La falta de representatividad de género femenino en Guatemala no es un caso aislado, porque se trata de un fenómeno de discriminación de sexo que se repite en casi todos las naciones del planeta, especialmente en los paí­ses subdesarrollados del Tercer Mundo, lo que no debe ser motivo de consuelo, por aquello de «mal de muchos…»

Eduardo Villatoro
eduardo@villatoro.com

Sin embargo, esta inequidad cobra ribetes especiales en determinados estadios de la actividad humana, como ocurre en los altos niveles de dirección de la Organización de las Naciones Unidas, calificado de un coto masculino, a pesar de los discursos y las resoluciones emanadas con frecuencia, para demandar la igualdad de géneros en las esferas gubernamentales, en los partidos polí­ticos y en tantas otras organizaciones alrededor del mundo.

Un despacho de la agencia de noticias internacionales IPS, fechado en la sede de la ONU y firmado por Thalif Deen, con motivo de la celebración del Dí­a Internacional de la Mujer, recuerda que la Asamblea General de las Naciones Unidas llamó en 1997 a repartir en mitades iguales, entre hombres y mujeres, los cargos o puestos de toma de decisiones y estableció el año 2000 como plazo para que esa intención se convirtiera en realidad; pero, pasados 8 años, la meta sigue lejana.

Alrededor de 600 organizaciones femeninas y de otros sectores de la sociedad civil, atribuyen a la persistente discriminación de género en el sistema de la ONU al hecho de que sigue vacante la dirección ejecutiva del Fondo de Desarrollo de las Naciones para la Mujer (UNIFEM), que se encuentra acéfala desde el traslado en septiembre del año anterior de la entonces directora ejecutiva de la agencia al frente de la Comisión Económica y Social de la ONU para Asia y el Pací­fico, aunque temporalmente la UNIFEM está a cargo de Joanne Sandler.

Ana Agostino, la coordinadora del Grupo Feminista de Trabajo del Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza, calificó de inaceptable el retraso de seis meses para llenar el cargo, y a causa de esa presión, la semana pasada se esperaba llenar la plaza vacante, al terminar las sesiones de la Comisión de la ONU sobre el estatus de la mujer.

Precisamente la semana anterior, las 600 instituciones femeninas presentaron un documento al secretario general de la ONU, el coreano Ban Ki-moon, para demandarle que acelere el proceso de designación, tomando en consideración que la UNIFEM es la única agencia que se preocupa por las mujeres y la única que las atiende en ese terreno, desde la cúpula de la ONU. Adicionalmente, las dirigentes de esas instituciones iniciaron una campaña electrónica, mediante la cual reclamarán justicia de género y responsabilidad en la Organización de las Naciones Unidas.

En esta alianza de organizaciones figuran la Asociación de Derechos de las Mujeres en el Desarrollo, el Centro para Derechos Productivos, Alternativas de Desarrollo con Mujeres para una Nueva Era, la Coalición Internacional para la Acción por el Desarrollo, la Organización Femenina por el Ambiente y Desarrollo, South Asia Women»s Watch, la Iniciativa Femenina por Justicia de Género y el Centro Caribeño de Polí­ticas para el Desarrollo.

Según el despacho de la IPS, Rachel Mayanja, asesora de Ban Ki-moon en cuestiones de género, aceptó que la representación femenina en los niveles jerárquicos y profesionales del Secretariado de la ONU era en diciembre pasado virtualmente la misma que en el mismo mes de 2006, de tal manera que casi la cuarta parte de los directores, subsecretarios generales y secretarios generales adjuntos (24.7 %) eran mujeres, y entre las profesionales el porcentaje es del 37.7 %. De esa cuenta, al ritmo actual, con un crecimiento promedio anual del 1.13 % entre 1998 y 2006, el equilibrio de género en los niveles de mando de la ONU se alcanzará en el año 2027, es decir, dentro de casi 20 años.

Sin embargo, no todo es negativo en lo que respecta a la representación femenina en organismos o agencias de la ONU, toda vez que la equidad ya se alcanzó en el Instituto de Entrenamiento e Investigación y en el Fondo de las Naciones sobre Población, en tanto que faltan tres puntos porcentuales para llegar a ese objetivo en el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y en la Comisión Internacional de Servicio Civil; pero, por otra parte, la situación de la equidad de género no mejora en los órganos de dirección en los que los 192 paí­ses de la ONU tienen representación directa, de manera que de los seis principales comités de la Asamblea General, sólo el Económico y Financiero es presidido por una mujer.

Las 600 organizaciones femeninas se inclinan hasta la semana pasada, previo a la elección programada para el viernes, por la candidatura de la médica Gita Sen, profesora de asuntos de población y salud internacional, de la universidad norteamericana de Harvard, tomando en consideración su competencia, experiencia y credibilidad.

La presidenta de la Coalición Internacional por la Salud Femenina, Adrienne Germain, declaró que Sen es «una gran candidata, con una fuerza sin precedentes, y su designación demostrará el compromiso del secretario general Ban Ki-moon con la integridad del proceso de designaciones en la ONU, establecido por la Asamblea General en 1997», que persigue la equidad de género en los puestos de mando de la organización mundial.

Si, como se observa, aún prevalece cierta discriminación contra la mujer en el seno de la ONU, no es de extrañar que en el caso de Guatemala, sea muy escasa la representación femenina en la dirección de instituciones públicas, como el Congreso de la República, el Organismo Ejecutivo y el Organismo Judicial, al igual que en las organizaciones del sector privado y de la sociedad civil, en los que la gestión femenina se ve muy limitada.

(El enfermero Romualdo Paztí­as empuja una camilla, cuya paciente, una mujer de edad avanzada, al borde de las lágrimas, le suplica: -¡Por favor! ¿Me podrí­a llevar a cuidados intensivos? El obediente paramédico repone: ¡Que no, le digo! Si el doctor ordena que a la morgue ¡es a la morgue y él sabe porqué!)