Por el respeto que se merece la población de Guatemala, yo, ciudadano médico, ante ustedes, señores diputados, protesto.
El no haber obtenido de parte de ustedes ninguna reacción ante la solicitud para que renuncien al Congreso de la República y que les hicieran los doctores Carlos Pérez Avendaño, José Barnoya García y Federico Bianchi Godoy, médicos de indiscutible prestigio, considero que es una demostración adicional de descaro y desvergí¼enza.
Señores diputados, solo les quiero contar que si yo fuera diputado y conociera a alguno de estos tres médicos, dueños de reconocida trayectoria, por lo menos me daría vergí¼enza el haber recibido esa carta. Así que si alguno de ustedes, señores diputados tiene vergí¼enza, que reaccione, y si alguna dignidad le queda, que renuncie.