La llegada de Otto Pérez Molina a la Presidencia de la República genera posiciones encontradas en distintos sectores de la población retalteca, pues para unos representa la esperanza de un mejor futuro para el país, mientras que para otros existe el riesgo de una vuelta al pasado.
Diversos sectores sociales de este departamento han manifestado que esperan, a mediano y corto plazo, que los resultados sean positivos en materia de seguridad, salud, educación, vivienda y empleo, así como en el apoyo a la población migrante, ofrecimientos hechos por el gobernante y la vicemandataria, durante sus actividades proselitistas.
Las y los ciudadanos de Retalhuleu están conscientes de la situación crítica que vive el país, como herencia del desgobierno de ílvaro Colom, pero ese es el reto y el compromiso que asumen.
Para algunos es saludable y oportuno darles el beneficio de la duda, como se ha hecho con todos y esperar un tiempo prudencial para empezar a exigir resultados, mientras que otros creen que no se les debe dar tregua, porque el tiempo pasa rápidamente.
Las y los retaltecos consideran que un futuro promisorio dependerá en gran medida de la capacidad de gestión y ejecución del gobierno, por lo que esperan que a partir de hoy se sienten las bases de un modelo de país.
Retalhuleu está ubicado a 180 kilómetros al sur del país; pese a tener pujanza económica, que proviene del turismo y la agroindustria, presenta en la mayoría de comunidades de sus nueve municipios, serios rezagos en salud, educación, vivienda y el desempleo, situación que esperan mejorar con el nuevo gobierno.