A la caza de Clijsters


Caroline Wozniacki, tenista danesa, es una de las jugadoras que se perfilan con fuerza para llegar, al menos, a semifinales del US Open. FOTO LA HORA: AFP Matthew Stockman

La danesa Caroline Wozniacki, la estadounidense Venus Williams y la rusa Maria Sharapova andarán desde el lunes a la caza de la belga Kim Clijsters, para tratar de arrebatarle la corona del Abierto de tenis de Estados Unidos, que comienza el lunes en Nueva York.


El último de los cuatro Gran Slam del año se lleva a cabo en su tradicional plaza de Flushing Meadows, del 30 de agosto al 11 de septiembre, con la flor y nata del tenis mundial, salvo algunas excepciones por lesiones.

El pasado año, Clijsters impuso su mayor experiencia para doblegar (7-5, 6-3) en la final a una Wozniacki de 19 años que lanzó su carrera al estrellato en las mismas canchas neoyorquinas donde ahora saldrá como primera favorita.

La rubia danesa se ganó su ascenso a pulso con los tres torneos que ha conquistado este año, incluido el fuerte certamen de Montreal, además de clasificar a las finales de Charleston e Indian Wells, donde cayó ante la serbia Jelena Jankovic y la rusa Vera Znovareva, respectivamente.

Wozniacki podrí­a enriquecer su currí­culum si gana este sábado la final del torneo de New Haven, donde ha reinado en 2008 y 2009, ante la rusa Nadia Petrova.

La danesa confiesa no sentir presión por haber sido instalada como cabeza de serie N.1, por encima de rivales de más alcurnia tení­stica, lo cual desmuestra la confianza que tiene en su juego.

«Presión es cuando a usted le colocan en un lugar y siente que no pertenece a él. Cuando usted cree que realmente pertenece a ese lugar, usted sale y hace las cosas que tiene que hacer y no hay presión. Es sólo salir y jugar», declaró con desenfado Wozniacki.

De su lado, Clijsters, de 27 años y segunda sembrada del US Open, asegura que pese a no llegar recuperada del todo de la lesión en la cadera estará en Flushing Meadows defendiendo su corona.

La tenista valona se lastimó la semana pasada en el torneo de Montreal, donde cayó en cuartos de final contra la rusa Vera Zvonareva.

«No tengo dudas en cuanto a mi participación en el US Open», indicó la valona desde su casa en Bruselas. «Voy a usar un vendaje. Eso no significa que no voy a disponer de todos mis medios para poder jugar», añadió.

Este año Clijsters ha ganado los torneos de Brisbane, Miami y Cincinnati, donde superó a la rusa Maria Sharapova en reñido duelo 2-6, 7-6 (7/4), 6-2.

El pasado año la belga también se impuso en Cincinnati, donde regresó a la cancha tras una pausa de dos años en la que tuvo a su hija, lo que le sirvió de calentamiento para ganar un mes más tarde el Abierto de Estados Unidos.

En Flushing Meadows podrí­a haber revancha, pues la «zarina» Sharapova, campeona del US Open-2006 y sembrada ahora como N.14, quedó dolida por la forma en que se le escapo el triunfo en Cincinnati.

En un guión tí­pico de Clijsters, la belga salvó tres puntos de partido para negarle a la rusa el 23 tí­tulo de su carrera y tercero del año, tras sus victorias en Memphis y Estrasburgo.

Venus Williams (N.3) saldrá con la disposición de conseguir su tercera corona, luego de imponerse en 2000 y 2001, y de salvar el nombre de la familia dada la ausencia de su hermana Serena, que el pasado año perdió una controvertida semifinal contra Clijsters.

La mayor de las Williamas no estará en Flushing Meadows debido a una lesión algo sospechosa.

Nadie sabe cómo ni por qué, Serena pisó unos cristales en un restaurante alemán en Nueva York, en julio pasado, y se hizo una herida en el pie derecho, que le arruinó la posibilidad de buscar su cuarta corona neoyorquina, luego de las conseguidas en 1999, 2002 y 2008.

Williams, número uno del ranking de la WTA, acumula 13 victorias en torneos Gran Slam, la última de ellas en Wimbledon, la cual estaba celebrando precisamente en el restaurante cuando se lastimó.

FEDERER Final con Nadal


El suizo Roger Federer, número dos en el escalafón mundial de la ATP, estimó que serí­a «grandioso» alcanzar una final del Abierto de Estados Unidos que comienza el lunes con el español Rafael Nadal (N.1), la primera en el marco del último Gran Slam del año.

«Serí­a grandioso encontrarme con Rafa en la final. Jugamos uno contra el otro en todas las finales de los demás Gran Slams pero no aquí­», dijo el tenista suizo el sábado en Nueva York.

«Espero que podamos hacerlo este año, aunque habrá otras ocasiones», sostuvo Federer para agregar que «me encantarí­a encontrarlo pero eso solo puede suceder en la final y para alcanzarla hay mucho trabajo por delante».

El suizo, de 24 años, tiene en su palmarés seis finales consecutivas del US Open, la última de las cuales (2009) perdió ante el argentino Juan Martin Del Potro. Las cinco anteriores fueron todas victorias del «Expreso suizo».

Nadal, de 29 años, se tuteó mucho menos con el éxito en las pistas duras de Nueva York donde nunca ganó a pesar de haber llegado a dos semifinales consecutivas. El US Open es el único Gran Slam que falta en el impresionante palmarés del mallorquí­n.

«Tres semifinales seguidas son a mi juicio un éxito porque si eres capaz de llegar a esa instancia también eres capaz de alcanzar la final. Rafa simplemente cayó ante jugadores muy fuertes», agregó.

«Andy Murray (en 2008) y Del Potro (en 2009) jugaron un tenis fantástico contra el», afirmó.

Según Federer, «las superficies duras resultan más inciertas para el mallorquí­n porque hay más adversarios y vencer a siete es difí­cil».

Al hablar de su rivalidad con el español, el tenista suizo aseguró que «ya dura cinco años» y que es «sana».

«Nos entendemos muy bien (y) verdaderamente es bueno tener un adversario tan respetuoso como Rafa», dijo.

«Yo le ayudé a convertirse en un mejor jugador y el me ayudó a mí­ a mejorar», reconoció la raqueta de Basilea.

De acuerdo a Federer, la gente se siente bien con esa rivalidad, una de las más grandes tomando en cuenta todos los deportes, y «yo estoy contento que se desarrolle sobre bases sanas» porque «serí­a un poco penoso si ese no fuese el caso.

El número dos del mundo comenzará su andadura en el Abierto de Estados Unidos contra el argentino Brian Dabul mientras que Nadal debutará ante el ruso Teymuraz Gabashvili.