El entrenador de la selección argentina de fútbol, Alfio Basile, admitió este lunes que en la final de la Copa América-2007 de Venezuela en la que los albicelestes fueron derrotados por 3-0, «a Brasil le salieron todas bien y a nosotros todas mal».
«Nos ganaron bien. Esta vez Brasil, que todo el mundo decía que iba de punto, salió con una predisposición que hasta ese momento no habíamos visto. A ellos le salieron todas bien y a nosotros todas mal», dijo en las primeras expresiones públicas tras la derrota la noche del domingo.
Al llegar a Buenos Aires, Basile ofreció una rueda de prensa en el predio de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) en la localidad de Ezeiza (periferia sur) junto a los jugadores Roberto Abbondanzieri, Javier Zanetti y Gabriel Heinze, en medio de la desolación de una sala casi vacía de periodistas.
«Tengo que tener la cabeza fuerte. Me duele (la derrota) y no estoy contento. Creí que íbamos a ganar la final» de la Copa América para volver a obtener el título que Argentina no gana desde 1993.
Argentina «no tuvo claridad en ningún momento» del partido, reconoció.
De todos modos, el entrenador aseguró que durante el paso de Argentina por la Copa América fue «todo positivo, menos el trámite del partido final», cuando Brasil goleó a Argentina (3-0) y se quedó con su octavo título continental.
«El equipo (argentino) se mató (se esforzó al máximo) en todos los partidos, jugaron bien hasta ayer (domingo)», insistió el técnico.
«Todo el mundo, todos los días, con la gente mirando los partidos, el rating (de audiencia de la transmisión de las presentaciones de argentina), la mística y todo eso se derrumbó» el domingo, lamentó Basile, aunque recordó que él había intentado poner paños fríos al exitismo.
Sobre el planteo de la final, aseguró que «programamos todo como siempre. Pero cuando juegan dos potencias el que se levanta mejor, gana. Nos metieron un gol a los 3 minutos y luego nos superaron».
«Sabíamos que Brasil iba a jugar así, pero ellos tienen grandes jugadores. Tiraron la piedra para el otro lado. Ayer lo vimos. No me sorprendió nada. La sorpresa fue que nos embocaron a los tres minutos», repitió en alusión al gol del volante Julio Baptista, que abrió la puerta al triunfo ’auriverde’.
Consultado sobre por qué no hizo cambios en el equipo al arrancar el segundo tiempo cuando Argentina iba perdiendo 2-0 y no parecía encontrar la brújula, el DT se limitó a decir que «porque tenía que sacar a siete tipos y preferí respaldarlos».