¿A cuenta de qué ofrecerle disculpas al Presidente?


Visiblemente molesto el presidente Colom ha dicho varias veces que deben ofrecerle disculpas quienes lo hayan señalado de las acusaciones que le endilgara hace un año el licenciado Rodrigo Rosenberg (q.e.p.d.) a través del video por todos sabido, antes de su partida hacia lo desconocido. Que yo sepa, el fallecido no puede hacerlo, ni procede que alguien lo hiciera, pues estas son las horas que las benditas investigaciones ofrecidas hasta la saciedad no han terminado, ni han sido aportadas al tribunal que está juzgando el caso, mucho menos existen sentencias firmes.

Francisco Cáceres Barrios

De lo que todo el mundo está enterado es de la famosa conferencia de prensa en que don Carlos Castresana, Comisionado de la CICIG, informó haber llegado a la conclusión de que mi amigo Rodrigo se habí­a autoinmolado, basándose en conjeturas y en supuestas escuchas telefónicas, como por confesiones que voluntariamente dio uno de los sospechosos de haber sido el autor material del tan espantoso crimen, a quien por cierto y por mentiroso, no se le pudo dar la libertad ofrecida sino todaví­a se le mantiene entre rejas. ¿Entonces a qué viene el presidente Colom a pedir que le den disculpas, si el mentado esclarecimiento no hay modo que termine, como que sea completo, confiable y debidamente respaldado? Reiteradas veces he dicho que conforme a las mismas declaraciones del doctor Castresana, el esclarecimiento de la muerte de los Musa, padre e hija también vilmente asesinados dí­as antes del crimen de Rodrigo, es un asunto de vital importancia para llegar a saber con certeza la verdad de lo sucedido y ¿qué ha habido del asunto?, ¿acaso no solo ha habido promesas, tal se tratara de una parte de la anticipada campaña electoral de la señora esposa del Presidente? En consecuencia, alguien del cí­rculo que rodea al mandatario debiera aconsejarlo que es totalmente fuera de lugar estar formulando exigencias sin ninguna base o fundamento, peor todaví­a, cuando sugiere castigar con la cárcel a quienes convencieron a Rodrigo o enjuiciar a «los millonarios» que lo señalaron ¿qué pruebas concretas hay para asegurar algo tan serio y delicado?, ¿no es hacer lo mismo, que él ahora critica? Entiendo y comprendo que al presidente Colom lo puedan mantener engañado diciéndole que toda la gente lo aclama, que lo consideran el mejor presidente de nuestra historia, como que todos estamos felices y contentos con su gestión, porque a mis años, estoy de sobra enterado que lo mismo se ha venido haciendo desde tiempos de Jorge Ubico. Pero cosa muy distinta es hacerlo hoy en dí­a, perdiendo el sentido de la realidad, creyendo que cuanto se les diga es cierto, como que todos los que no compartamos ese criterio somos una partida de pendejos cuando, con una simple, pero cientí­fica e imparcial investigación de opinión se podrí­a percatar a qué niveles llega tan tremenda falacia.