A casi una década del Jueves Negro


Eduardo_Villatoro

Periodistas de opinión, miembros de centros académicos, grupos conservadores, organizaciones empresariales, especialmente el CACIF, analistas equidistantes, pero esencialmente sectores identificados de ultraderechistas recordarán dentro de pocas semanas los sucesos acaecidos en la ciudad de Guatemala, básicamente en áreas donde residen segmentos de la alta burguesía y están emplazados edificios en los que funcionan oficinas de empresarios y profesionales de relieve, “los días 24 y 25 de julio de 2003, que dejaron marcada la historia de un Jueves Negro, con la participación del FRG en la planificación y estrategia similar a lo ocurrido durante el conflicto armado interno”, según leo en un sitio cibernético.

Eduardo Villatoro


Señala tal información que esos sucesos ocurrieron porque “no se permitía jurídicamente la inscripción (en eventos electorales) de quienes participaron en golpes de Estado y quienes asumieron la Presidencia de la República y por tal impedimento el general Efraín Ríos Montt no podría ser candidato presidencial, desarrollándose una batalla judicial entre el FRG y la sociedad civil y grupos derechistas que interpusieron amparos para evitar la candidatura presidencial”  del líder de extinto partido político.
 
El 14 de julio de aquel año la Corte Suprema de Justicia emitió un fallo en contra de la inscripción de Ríos Montt, pero el FRG apeló ante la Corte de Constitucionalidad, “Fuertemente criticada por adversarios del militar, porque se sabía que algunos magistrados tenían directamente vínculos con el entonces partido oficial, exigiéndoles inhibirse de conocer el caso por su roce político o que renunciaran a sus cargos”.
 
En medio de  la animadversión de la sociedad civil, aliada involuntaria y coyunturalmente con los poderosos grupos oligárquicos y de organizaciones políticas ultraderechistas que se oponían radicalmente a las aspiraciones del ex Jefe de Estado, quien el 12 de julio de aquel año (2003), en conferencia de prensa, advirtió: “Va haber momentos en que se salga del control del comité ejecutivo (del FRG) algunas acciones de algunos simpatizantes”.
 
“El 24 de julio –agrega la información– todo se convirtió en realidad, encapuchados, campesinos, gente armada con palos, machetes y armas de fuego dirigidos por miembros del FRG se concentraron en varios puntos causando terror en todo el país (sic). Las palabras no pueden darnos la idea de lo que era Guatemala durante esos días, a no ser las pruebas, los vídeos, fotografías y nombre de los principales responsables” de esos violentos sucesos…
 
Casi todos los editorialistas, columnistas, dirigentes políticos de la derecha, líderes de cámaras empresariales y otros grupos conservadores censuraron con severidad las acciones cometidas “por las turbas eferregistas”, a la vez que pedían el enjuiciamiento de Ríos Montt y demás miembros de la dirigencia del FRG, por haber propiciado, financiado y participado en  hechos violatorios a la Constitución Política y de otras leyes, que incluyó la muerte del sexagenario periodista Héctor Ramírez, mejor conocido en los ámbitos mediáticos como “El Reportero X”, quien falleció a consecuencia de un paro respiratorio provocado por la precipitada carrera que emprendió para huir de hombres armados que intentaban agredirlo o asesinarlo.
 
¿Dónde se ubican ahora los adversarios derechistas de Ríos Montt una década después?
 
(La hija del obrero Romualdo Tishudo se queja:-¡Me violó el hijo de un adinerado! –¿Cómo sabés que es hijo de un acaudalado? –pregunta.-Porque me obligó a darle las gracias).