Es muy positivo II de II


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“Tiempo para pensar: Más imaginación, mayor transformación”.

La semana pasada hablé del significado de la palabra cultura, que resulta ser un conjunto de conocimientos, modos de vida, costumbres y las manifestaciones, en que se expresa la vida tradicional de un pueblo.

Raymond J. Wennier

 


A la vez apunté que hay tres formas de transmitir la cultura a los niños. La escuela, los artefactos y los padres de familia. Las palabras arriba subrayadas sirven como la base de metas deseadas a lograr en la escuela.

 En un país multifacético como Guatemala, es importante que todos los niños que están creciendo tengan conocimientos de las diferentes formas de costumbres y sus manifestaciones en la vida de cada quien y que lo entiendan. De todos modos, los alumnos traen a la escuela su cognición, su comportamiento y disposición a aprender, que tienen la influencia directa de su cultura. ¿Por qué no aprovechar esos conocimientos para aprender unos de los otros? En ese proceso de entender la vida de cada grupo, también se da un sentido a su mundo que hoy día no es limitado sino parte de un mundo global. En ese mundo global, cada persona para poder funcionar bien, tiene que entender y respetar las culturas ajenas a uno mismo. Un ejemplo posible es el de un guatemalteco haciendo negocios con personas en un país asiático, gesticula en forma muy aceptada y natural en Guatemala, pero considerada ofensiva para los asiáticos.

 Allí se terminó el negocio. Si eso puede suceder a nivel mundial por la falta de conocimientos, entonces es con mayor razón, necesario que todos los guatemaltecos  conozcan, entiendan y respeten las diferentes expresiones que muestran las personas para demostrar sus costumbres.

Después de la familia, es la escuela la que debe tener una estructura que respete las culturas. La escuela tiene una organización con procedimientos y funciones basadas en reglas para tener un marco adecuado del comportamiento de los alumnos. Aquí hay dos conceptos de cultura, la de las personas y la de una adecuada para el aprendizaje. Si hay una diferencia entre una y otra persona dentro de una misma área escolar, hay que balancear esas diferencias para que el sistema provea una educación de excelencia.

 Una lista de actitudes y actividades, puede también demostrar lo que incluye la cultura de la escuela. El vestuario de los alumnos puede ser muy diferente. Los juegos recreativos, deportes y otros tipos de expresión como su arte, sus escritores significativos de una cultura específica, los valores; sí hay diferencia en estos últimos ¿Por qué? En la escuela los maestros tienen que ser claros sobre cuáles son los valores y costumbres que bajo ninguna circunstancia pueden perderse.

Una cultura de la escuela, de la que se ha hablado, es la de la evaluación de resultados académicos. Es aquí que en Guatemala hay que entender la diferencia entre el individualismo y la colaboración. Los indígenas tienen una cultura de colaboración que puede ser vista en el actuar de los miembros de una comunidad. Cuando hay una necesidad, un desastre, lo primero que se ve, es a la comunidad en su totalidad, colaborando unos con otros para resolver la situación. Lo mismo sucede con la edificación de una obra física para beneficio de la comunidad. Es por eso que el sistema de evaluación escolar tiene que tomar en cuenta que en las escuelas del interior del país, en especial, los alumnos tienen una actitud de colaboración, de trabajar en equipo, más que hacerlo en forma individual. Sin embargo, en el momento de contestar un examen tienen que “ser individualistas” cuando sabemos que las evaluaciones escolares tienen que ir de acuerdo a cómo fue enseñado y aprendido el contenido de una materia escolar. Si es una evaluación de una única manera, entonces también requiere una forma única de pedagogía. Si la pedagogía es única al dar la clase para poder responder a una evaluación única, entonces los maestros no podrán tomar en cuenta esa cultura de colaboración, ni podrán entonces hablar de una cultura de altas expectativas, mucho menos hablar de respeto y equidad.

Otro actor en toda cultura,  en todos los sentidos ya indicados de la palabra, es el maestro. Todos los maestros deben tener el afán de incorporar las diferentes culturas en todo lo que hacen en sus clases. ¿Cómo podemos ayudar a los maestros a participar efectivamente en el contexto cultural de la escuela? 1. Que los maestros mantengan una comunicación constante de doble vía con las familias de los alumnos. 2. Los maestros deben mantener expectativas altas para todos los alumnos. Si unos necesitan más ayuda que otros, para alcanzar esas expectativas, hay que ayudarlos a lograrlas. 3. Las actividades de aprendizaje deben estar basadas en las experiencias vividas por la diversidad de alumnos. 4. Las evaluaciones deben ser múltiples y variadas en su forma de aplicación. Que estén de acuerdo al proceso pedagógico, ¿recuerdan? 5. Bajo ningún punto de vista se debe agrupar a los alumnos en su mismo grupo cultural. Eso sería anular todo lo que hemos venido exponiendo de cómo conocer y entender las diferencias de todos. 6. Los materiales usados deben tener dos aspectos: Uno, que reflejen las diversas culturas y dos, que provoquen el uso de las jerarquías de aprendizaje según Benjamin Bloom.

Éxito es la meta primordial que todos queremos que logren tanto los alumnos como los maestros en el proceso educativo. ¿Cómo haremos las cosas en la escuela, en el siglo XXI para responder al reto de múltiples culturas?