Los ajustes fiscales


Editorial_LH

La Hora ratifica su compromiso con la reforma fiscal, considerando que las condiciones sociales de Guatemala reclaman una mayor inversión social y que los guatemaltecos tenemos que aportar justamente para financiar el desarrollo humano que nos hace falta. Por ello creemos atinado que en el inicio de un nuevo gobierno el tema sea centro del debate más importante porque entendemos que la viabilidad polí­tica de ese tipo de reformas se diluye con el paso de los dí­as para cualquier gobierno.

 


Entendemos, fundamentalmente, que así­ como hace falta el concurso de los guatemaltecos por la ví­a fiscal, también es imperdonable que los recursos sean robados por la ví­a de la corrupción y por lo tanto tan inaudito nos parece que haya evasión o falta de justicia tributaria, como que funcionarios ladrones se enriquezcan con dineros que debieran servir para impulsar el desarrollo de los que menos tienen. En ambos casos creemos que tiene que haber una actitud draconiana porque los dos extremos le hacen daño a un paí­s en el que niños mueren por falta de alimentos y mujeres por falta de acceso a servicios adecuados de salud prenatal.
 
 Si la violencia cobra muchas vidas y para contenerla necesitamos recursos, las deficiencias en salud y alimentación matan más gente y se requiere de mucho dinero para atender las necesidades. Dinero que debemos proveer los ciudadanos, pero que tienen que manejar bien los funcionarios.
 
 Creemos que la ví­a de ajustes en el Impuesto Sobre la Renta, el combate al contrabando y toda forma de evasión, así­ como la ampliación de la base tributaria, son piezas claves de toda reforma. Pero quedará siempre coja si no se enfoca la calidad del gasto y la transparencia, para combatir en forma estricta la corrupción castigando severamente a los funcionarios que se enriquecen a costillas de la miseria del pueblo.
 
 No creemos que el IVA deba modificarse, por mucho que sea fácil de recaudar, porque no es un impuesto básicamente justo que pese más sobre los que más tienen. Proporcionalmente, los más pobres destinan mucho más de su magro ingreso al fisco por la ví­a del IVA que el resto de la población que tiene capacidad de ahorro.
 
 Aspiramos a un crecimiento de los ingresos tributarios para financiar el desarrollo, para que Guatemala pueda sanar a su gente, capacitarla y protegerla adecuadamente de la inseguridad. Para que nuestro desarrollo humano nos permita ser competitivos en este mundo global y que dejemos de hacer que nuestra gente sea el principal producto de exportación por su necesidad y miseria. Pero, repetimos, aumentar ingresos sin aumentar controles no se vale. Paguemos más y gastemos mejor para tener un buen gobierno y un mejor paí­s.

Minutero:
Por dogma e ideologí­a 
se rechazan los tributos; 
viendo la sociologí­a, 
esos dogmas son bien brutos