En Guatemala pocas veces tenemos oportunidades para que, sin temor ni perjuicios, nos unamos por un objetivo común y claro. Este 21 de enero fue el día en que muchas personas tuvimos la oportunidad de formar parte del algo grande, de un evento que buscó llamar la atención de todos y todas hacia una problemática preponderante en nuestra sociedad: la violencia intrafamiliar.
Formar parte de un grupo de personas que representaban tanto a la sociedad civil, la iniciativa privada, el Estado y el cuerpo diplomático, que nos unimos y trabajamos en conjunto dejando “las diferencias†que se suelen tener entre estos grupos, fue para mí una gran experiencia de crecimiento personal y profesional. La calidad humana de cada uno, el interés, el esfuerzo y las energías que hicieron de Subida x la Vida un éxito que superó las expectativas de todos.
Sé y entiendo que con una actividad como esta no resolvemos la problemática de la violencia intrafamiliar, la violencia contra las mujeres, la violencia contra los niños y las niñas y en consecuencia tampoco resolvemos de forma inmediata la situación tan agravante de la violencia en Guatemala, pero sé que es un primer gran esfuerzo que dará pie a pequeños cambios, pero que serán significativos para que cada persona asuma una responsabilidad activa para la prevención de estas formas de violencia.
La asistencia de las miles de personas que acudieron al llamado de unirnos en una actividad única en la historia, hizo que el mundo tuviera los ojos puestos sobre Guatemala y no por algo malo, como a veces nos ha pasado, sino porque Guatemala estaba mandando un mensaje de amor, demostrando que nos podemos unir por la paz y por el cese de la violencia.
La energía que cada quien transmitió, la energía de los miles de participantes fue vital para que los objetivos se cumplieran, vi como familias juntas participaron, mujeres, padres con sus hijos, personas con capacidades especiales, personas de la tercera edad y los miles de jóvenes entusiasmados estaban completamente listos para asumir el reto que les representaba el majestuoso Volcán de Agua, en donde nada fue impedimento para formar parte de Subida x la Vida.
Este es solo un primer paso para promover la prevención y reducción de índices de la Violencia intrafamiliar y como consecuencia la violencia en nuestro país. Cuando todos conocemos y nos involucramos hacen que esta tarea maratónica sea cada vez más realizable. Saber que no solo depende del Estado, que no solo recae sobre las muchas organizaciones que trabajan por la protección y atención integral de las personas sobrevivientes de estas formas de violencia, sino que depende de todos nosotros como agentes de cambio para que podamos vivir en un ambiente y en una sociedad libre de violencia.
Aprendimos mucho de esta actividad, reconocemos el esfuerzo de todas las personas que estuvieron involucradas en la organización, a los cuerpos de socorro que incansablemente ayudaron para que los inconvenientes que surgieron fueran atendidos pronta y eficazmente.
Sabemos, además, que los fondos recaudados para la Asociación Nuevos Horizontes serán un aporte importante para que su trabajo pueda beneficiar aún más a las personas que sufren de este flagelo.
Gracias Guatemala, porque pudimos ser una misma voz por el respeto a la vida y por demostrar que juntos podemos Romper el Ciclo.