Plan fiscal definirá el rumbo del Ejecutivo y sus proyectos


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En el inicio de cada Gobierno se abordan infinidad de temas que éste deberá sortear a lo largo de su gestión, entre medidas de seguridad ciudadana que implementará, o la forma en que afrontará los principales retos en materia de salud y educación. ¿Se contará con suficientes recursos para llevarlas a cabo?

POR LUIS ARí‰VALO
larevalo@lahora.com.gt

El gobierno del presidente Otto Pérez ya ha empezado a tomar algunas de estas decisiones. Por ejemplo, declarar estado de calamidad en el sistema de salud o cambiar la cúpula de la Policí­a Nacional Civil, entre otras.

Sin embargo, los proyectos se quedarí­an en tinta sobre el papel si se carece de los recursos necesarios para llevarlos a cabo.  Por tanto, es popularmente conocido que si el gobierno, cualquiera que éste sea, no logra alcanzar consenso para que los ciudadanos tributen más o mejor, las metas trazadas o promesas de campaña pueden diluirse o desaparecer de un momento a otro.

En ese sentido, sobre el tema fiscal, que varios analistas han calificado como aspecto prioritario para el recién estrenado gobierno, el Presidente mostró una propuesta sobre tres ejes, que pretende recaudar, al menos, Q8 mil 200 millones adicionales para el presupuesto estatal.

Para Ricardo Barrientos, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), la propuesta hecha por el Presidente y preparada por el ministro de Finanzas, Pavel Centeno, “al parecer”, “sí­ responde a la propuesta del Pacto Fiscal, y lo que entonces estarí­amos por ver es si al final el Gabinete respaldó  o no respaldó al Presidente”, afirmó.

En esa lí­nea, el economista destaca que “aquí­ se va tomar una decisión”. Y explica que esto  “porque el Gobierno no solo es el Presidente y el ministro de Finanzas, sino que el Ejecutivo es todo el Consejo de Ministros”, por tanto, el apoyo de parte de éste para el Presidente “está por verse”, agregó.

Para el experto, “El Presidente,  su  ministro de Finanzas, y así­, otros miembros del gabinete, claramente empujan que la propuesta sea la del Pacto Fiscal”. No obstante, también señala que “claramente hay miembros del gabinete que en otros momentos se han opuesto a la reforma”. En alusión a que entre los nuevos Ministros hay gente que en otros tiempos han sido representantes del sector empresarial, con una postura “abiertamente” en contra de medidas sugeridas en el Pacto Fiscal del año 2000.

Por aparte, también dice: “Yo sé y me consta, que algunos integrantes de la cúpula empresarial están muy preocupados y reconocen la urgente necesidad de una reforma y apoyan al Gobierno, pero también entre el empresariado hay opositores”.

Las propuestas del Grupo Promotor del Dialogo Fiscal, de 2008, que es una comisión de seguimiento al pacto suscrito en mayo de 2000, contemplan la implementación de una nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta, de la que Barrientos dice que debe ser “pasar de un ISR de la penúltima década del siglo veinte,  a un ISR del siglo veintiuno”.

Entre varias caracterí­sticas sugeridas para una nueva ley del ISR, resalta que “el impuesto esté regulado por un cuerpo legal ordenado y consistente, sin contradicciones”, porque el actual, según señala el economista, “es un Frankenstein”.

Concluye que para el ISR,  “hay que modernizar el tema del tratamiento a las rentas de capital”, porque, por ejemplo, “en Guatemala, la distribución de dividendos está exenta del impuesto”.

ílvaro Colom, ex presidente de Guatemala, cuyo Gobierno no logró concretar una reforma fiscal, a pesar de varios intentos, al ser consultado sobre la posibilidad del actual mandatario de realizarla, dijo que espera “por el beneficio de Guatemala, sí­â€ se dé.

Agregó que “yo creo que la oportunidad adecuada es este año, y yo espero que la pasen, el Estado necesita de ingresos nuevos”. Finalizó diciendo: “esperarí­amos que fueran impuestos directos”, los que se reformen.