La cinco veces campeona Serena Williams quedó el lunes fuera del Abierto de Australia, en una impactante derrota propinada por la rusa Ekaterina Makarova por 6-2, 6-3.
Williams, que llevaba una racha de 17 partidos ganados y sólo dos perdidos en el torneo, tuvo siete dobles faltas, varias para conseguir puntos de quiebre, y permitió a Makarova, la 56va del mundo y la tenista con el ranking más bajo en la cuarta ronda, conseguir una de las más grandes victorias en su carrera y pasar a los cuartos de final ya sea contra la campeona de 2008, la rusa Maria Sharapova o contra la alemana Sabine Lasicki.
«Uhm, creo que ella jugó muy bien», dijo Williams. «Cometí 37 errores. Eso cuenta la historia del partido».
«No sé qué decir», dijo por su parte la tenista ganadora. Es una «sensación increíble y por primera vez estoy en cuartos de final», dijo la joven de 23 años de edad. «Williams es una jugadora increíble. Es muy difícil jugar contra ella, así que estoy realmente feliz por el resultado».
Williams llegó a Australia con un tobillo izquierdo muy lastimado que la obligó a retirarse de un torneo de calentamiento en Brisbane hace dos semanas. El lunes parecía que se movía bien, pero cometió 37 errores no forzados y le rompieron el servicio mientras trataba de permanecer en el partido.
Makarova ganó su cuarto punto para partido cuando un revés de la estadounidense salió desviado.
En tanto, la campeona reinante de Wimbledon Petra Kvitova se recuperó de un vergonzoso raquetazo al aire para vencer 6-2, 7-6 (2) a la serbia Ana Ivanovic y avanzar a cuartos de final del Abierto de Australia.
La checa de 21 años dominó a Ivanovic hasta que perdió la concentración cerca del final del segundo set al fallar por completo un remate de volea cerca de la red, lo que permitió que la ex campeona del Abierto de Francia se pusiera 5-4 abajo.
Kvitova perdió los siguientes ocho puntos para quedar abajo 6-5, pero sacó dos potentes servicios para llegar al tie break, que ganó.
Fue «un partido muy difícil de terminar», dijo la checa.
En tanto, el dos veces finalista en el torneo Andy Murray tenía sólo 49 minutos en la cancha de la Arena Rod Laver e iba ganando 6-1, 6-1, 1-0 cuando el kazajo Mikhail Kukushkin se retiró del partido de cuarta ronda con una lesión en la cadera izquierda, dándole al británico un fácil camino a los cuartos de final.
Murray dijo que hizo lento su servicio para mejorar su precisión, pero eso fue más porque quería trabajar con un lesionado Kukushkin por la cancha.
El británico se enfrentará a Kei Nishikori, quien venció al sexto preclasificado, el francés, Jo-Wilfried Tsonga, el finalista en 2008.
Nishikori es el primer japonés en avanzar a cuartos de final en el Abierto de Australia en 80 años.
En tanto, el español David Ferrer venció al francés Richard Gasquet por 6-4, 6-4, 6-1. El campeón defensor Novak Djokovic se enfrentará más tarde a Lleyton Hewitt.
En dobles, el mexicano Santiago González y el alemán Christopher Kas vencieron al austríaco Jurgen Melzer y al alemán Philipp Petzschner por 7-6 (1), 7-5.
AYER
Juan Martín Del Potro sigue a paso firme en su empeño por regresar al grupo de los mejores del tenis masculino.
El argentino despachó el domingo 6-4, 6-2, 6-1 al alemán Philipp Kohlschreiber para instalarse en los cuartos de final del Abierto de Australia, lo más lejos que llega en un Grand Slam desde que en 2009 conquistó el título del Abierto de Estados Unidos.
Lo que sigue será un reto mucho más complicado al enfrentar ni más ni menos que a Roger Federer, precisamente el rival que venció en cinco sets en aquella final del Slam estadounidense.
Ese triunfo perfiló a Del Potro, hoy con 23 años, como un posible número uno del mundo.
Pero su ascenso se vio interrumpido cuando sufrió una grave lesión en la muñeca, que le impidió jugar casi toda la temporada de 2010. Recién reapareció el año pasado, escalando en los ránkings del puesto 485 al 11.
Del Potro, undécimo cabeza de serie, se siente confiado de que está más cerca del nivel de 2009.
«En Wimbledon hice un muy buen partido contra Rafa (Nadal) en la cuarta ronda y empecé a tener más confianza en mi juego, en mi saque», dijo Del Potro. «Luego terminé el año casi en el Top 10. Eso me ayudó para llegar bien a este año. Espero seguir sano esta temporada para acercarme a los que están arriba».
Pese a su victoria sobre el suizo Federer en Flushing Meadows, Del Potro tiene un mal recuerdo de la vez anterior que se midieron en Melbourne. Fue en los cuartos de final del torneo de 2009, en el que Federer arrasó 6-3, 6-0, 6-0 en un duelo de cuartos de final.
«Roger es el mejor tenista de la historia y es el favorito», dijo Del Potro. «No lo he olvidado. Lo enfrenté en cuartos hace tres años y apenas pude ganar tres games».
Federer alcanzó la ronda de los ocho mejores tras eliminar 6-4, 6-2, 6-2 a Bernard Tomic, la juvenil promesa del tenis australiano.
Con siete victorias en nueve partidos contra Del Potro, Federer declaró sentirse contento de encontrarse otra vez con el argentino.
«Me gusta jugar contra Juan Martín, es un buen muchacho, tiene unos tiros increíbles», dijo Federer, tercer preclasificado. «Es muy bueno verlo de regreso. Lo extrañé en el año que no estuvo por la lesión. Fue una pena, porque tenía la posibilidad de ser el número uno, lo digo con franqueza. Así de bien estaba jugando».
Para Federer será un duelo especial, ya que será el número mil de una carrera en la que es el varón con más coronas de Grand Slam (16) en la historia.
También el domingo, el español Rafael Nadal alcanzó la etapa de cuartos con un cómodo triunfo 6-4, 6-4, 6-2 sobre su compatriota Feliciano López.
Nadal, el segundo cabeza de serie que se lesionó una rodilla mientras se encontraba sentado en una silla un día antes de que el torneo iniciara, se las verá con el checo Tomas Berdych y el ganador se cruzará con el que salga del Federer-Del Potro.
Berdych, séptimo preclasificado, avanzó a cuartos por segundo año consecutivo con un maratónico triunfo 4-6, 7-6 (5), 7-6 (3), 7-6 (2) sobre el español Nicolás Almagro (10).
Fue un partido que duró tres horas y 54 minutos, y el mismo terminó con un sonoro abucheo de los espectadores en la Arena Hisense hacia Berdych. El checo se negó a estrecharle la mano a Almagro al final, molesto porque unos momentos antes el español le pegó a una pelota que le dio en el brazo en una jugada cerca de la red.
Quizás el momento más vibrante de la jornada fue la remontada de Kim Clijsters, la campeona vigente.
Cojeando por una lesión de tobillo y ante una desventaja de cuatro match points, Clijsters de alguna manera logró remontar para rescatar un agónico triunfo 4-6, 7-6 (6), 6-4 sobre la china Li Na.
La belga estaba en evidente dolor por un esguince en el tobillo izquierdo que sufrió en el séptimo game, pero Li no pudo con sus propios nervios. La china campeona del Abierto de Francia no logró concretar en 5-4 del segundo set y 6-2 en el tiebreak. Clijsters no se rindió.
«Me decía, ‘no dejes luchar», dijo Clijsters, quien superó a Li en la final de Australia el año pasado. «Nunca se sabe lo que puede pasar en el otro lado de la cancha».
Clijsters irá ahora en cuartos contra la danesa Caroline Wozniacki, la número uno del mundo que derrotó 6-0, 7-5 a la serbia Jelena Jankovic.
Además, la bielorrusa Victoria Azarenka (3) sigue sin perder un set en el torneo y avanzó a cuartos al vencer 6-2, 6-2 a la checa Iveta Benesova.
Azarenka se las verá ahora con la polaca Agnieszka Radwanska (8), quien se deshizo 6-1, 6-1 de la alemana Julia Goerges.
Igual que Petra Kvitova y Maria Sharapova, Azarenka podría en este torneo quitarle el número uno del ranking mundial a Wozniacki.
«Sería una mentirosa si dijera que no me importa», dijo Azarenka, de 22 años. «Me ronda por la cabeza y veremos cómo nos va día por día».
Sale abucheado
Después de ganar ayer un enfrentamiento agotador y muy reñido, que duró casi cuatro horas, Tomas Berdych no esperaba encontrarse con un ensordecedor abucheo.
El checo Berdych, séptimo preclasificado, fue abucheado por la multitud por negarse a saludar de mano a Nicolás Almagro por considerar que el español lo golpeó intencionalmente con la bola durante la disputa de un punto al final del cuarto set.
Berdych fue ovacionado inicialmente por los espectadores en la Hisense Arena después obtener su victoria 4-6, 7-6 (5), 7-6 (3), 7-6 (2) en los octavos de final del Abierto de Australia, pero los aficionados se volvieron contra él en el instante en que se negó a despedirse de Almagro en la red.
Los abucheos ahogaron la entrevista que le hicieron en la cancha tras el enfrentamiento y continuaron hasta que abandonó la misma.
«Pienso que cuando tienen un punto y alguien quiere golpearte justamente en el rostro, yo no lo veo como un momento agradable», dijo Berdych durante la entrevista, batallando para ser escuchado sobre el ruido de la multitud.
Berdych estaba enojado por lo que ocurrió en el 11er juego del cuarto set, con el marcador empatado a 5-5. El checo se aproximó a la red y golpeó de volea y Almagro persiguió la bola y respondió de derecha golpeando a Berdych en el brazo.
Mientras Berdych caía al suelo, la bola rebotó sobre la red y Almagro remató para ganar el punto. El español se acercó a la red para disculparse con Berdych, pero éste no lo miró.
Almagro dijo que hizo lo necesario para ganar el punto.
«Cuando gané el punto, me disculpé con él tres o cuatro veces», comentó. «Pude salir de la cancha con la frente en alto y me gustaría agradecer a la multitud por su apoyo», agregó mediante un traductor.