La Civilización del Celeste Imperio rige su tiempo a través del Calendario Lunisolar. Según la creencia de los pueblos de Oriente la Luna es la madre de doce lunas que reinan sobre cada uno de los doce meses del año. El calendario está basado en la energía y actividad del Sol y en las fases de la Luna. Esta festividad es la más importante del año y se realiza el primer día del comienzo del mes lunar con la ‘Fiesta de la Primavera’ y termina con el ‘Festival de los Faroles’, siendo una fiesta móvil que simboliza el inicio de un nuevo ciclo de vida que renueva las tradiciones, asegura la paz y la tranquilidad e inspira a los jóvenes para reforzar su energía.
Según la mitología china existió un ser cruel y feroz llamado ‘Nien’, que le tenía miedo al color rojo, a la luz del fuego y al ruido; por ello es la costumbre en China de colocar papel rojo en las puertas de las casas, encender antorchas y lanzar petardos o cohetes, con el fin de alejar a ‘Nien’ y así no pueda su malignidad entrar en los hogares y negocios. Luego los parientes jóvenes regalan a los niños y a los ancianos un sobre rojo, llamado ‘Lai See’, que contiene una pequeña cantidad de dinero. También se dibujan y obsequian caracteres chinos que simbolizan felicidad, y se colocan en las puertas las figuras de animales, siempre de color rojo. La preferida es la de ‘Yu’, el pez, cuyo significado es la abundancia. Durante el resto de la madrugada del primer día del nuevo año, se deben quedar las personas despiertas para asegurar la prosperidad en la familia. Luego se organiza un desfile con la ‘Danza del Dragón’ o ‘Wu Shi’, para tener el poder de vencer a los malos espíritus. El dragón chino nace de la imaginación más profunda de la cultura oriental; es un ser mitológico que en la actualidad se ha convertido en legendario, sabio, benéfico y folclórico. Es símbolo de buena fortuna, valentía, perseverancia y nobleza. Al dragón se le ha nombrado “íngel de Orienteâ€. Es el gobernante del tiempo y del agua en movimiento: cascadas, ríos y mares. Está compuesto por nueve diferentes partes de animales. Su pareja femenina es “Fenghuangâ€, el Ave Fénix, entidad fabulosa con alas dorado-escarlata que cuando llega la hora de su muerte arde en su propio nido, para resurgir de nuevo entre mágicos aromas de especias. El significado del ave es la renovación del alma de los seres humanos. Esto lo describe muy bien mi señor padre, el insigne filósofo don León Aguilera, en los siguientes versos: “Si el vestido está viejo/ se desea otro nuevo/ renovado yo quiero este viejo lucir./ De mi tiempo este manto ya gastado que llevo/ en las tinas de luz de la teñir./ Ser el mismo en lo nuevo/ más allá proseguir…/ Conduciendo mi creada fabulosa Cosmópolis/ en un fuego divino este cuerpo bañar./ Y me viene el anhelo de volar hacia Heliópolis/ una ofrenda votiva a su templo dejar/ renacer, resurgir y en su soplo retoñar./ Igualmente Ave Fénix débil ya fatigada/ emprende último viaje al santuario del Sol./ Y la aurora en su hoguera la deja incinerada/ pero ved en cenizas un tornasol./ Y rompiendo la cáscara surge el ave sagrada/ extendiendo sus alas la rival del alción.†Para conmemorar el Año Nuevo Lunar se han efectuado actividades en China Continental, en Taiwán, y diversos lugares del mundo. Por ejemplo en Canadá se emitió una hermosa estampilla postal que muestra el dibujo de un estilizado dragón chino de filigrana dorada. La República de Azerbaiyán también emitió su propia serie postal que exhibe al ser fantástico, lanzando teas de fuego. El Año del Dragón principia el lunes 23 de enero de 2012 y termina el sábado 9 de febrero de 2013, cumpliéndose en ese período 4710 años de cultura china.