El Congreso hondureño reformó la Constitución anoche para permitir la extradición de hondureños encausados por actividades de narcotráfico, terrorismo y crimen organizado.
La decisión la adoptaron por aclamación los 128 diputados de cinco partidos políticos, en una sesión de cuatro horas a puertas cerradas por temor a represalias de los delincuentes contra los legisladores.
En un comunicado, la legislatura dijo que la extradición de un hondureño no se realizará por delitos políticos, comunes y conexos.
La reforma constitucional autoriza al presidente Porfirio Lobo a suscribir tratados de extradición con otras naciones, especialmente con Estados Unidos, que ha venido solicitando una acción de tal naturaleza a Honduras.
Ambos países mantienen un acuerdo desde 1904 que permite extraditar a cualquier extranjero de Honduras hacia Estados Unidos.
El Congreso modificó así el Artículo 102 de la carta magna de 1982, que prohibía la expatriación de los hondureños.
La medida entrará en vigor en febrero y se produce un día después de que Lobo se reunió en Miami con la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson.
El encuentro, en el que también participaron varios ministros del gabinete de Lobo, fue desencadenado por la decisión de retirar a 158 voluntarios del Cuerpo de Paz de Honduras debido a la inseguridad que azota el país y a que dos de ellos fueron recientemente víctimas de delincuentes.
Un informe de Naciones Unidas difundido en octubre de 2011 dijo que Honduras tuvo la mayor tasa de homicidios del mundo en 2011 con 82,1 asesinatos por cada 100.000 habitantes.
La mayoría de los crímenes, según las autoridades, están vinculados al narcotráfico.