La carrera por la nominación presidencial republicana dio un giro surrealista ayer, cuando Rick Perry se retiró, Newt Gingrich enfrentó impresionantes denuncias de una exesposa y Mitt Romney luchaba por mantener en pie su frágil posición como favorito.
Un agresivo debate nocturno remató la desconcertante jornada.
El exsenador Rick Santorum jugó al ataque la mayor parte de la noche, en un intento por insertarse en lo que parece cada vez más como una competencia entre dos corredores cuando restan menos de 48 horas antes de que abran los puestos de votación en las primarias del sábado en Carolina del Sur.
Santorum acusó a Romney y Gingrich de coquetear con la izquierda en lo que respecta a los servicios de salud. Ambos rechazaron las acusaciones.
El debate comenzó pocas horas después de que se conoció la noticia de que Romney había sido despojado de su victoria en las asambleas partidarias de Iowa. El exgobernador de Massachusetts sufrió un segundo tropiezo con el abandono de Perry para apoyar a Gingrich, el expresidente de la Cámara.
Gingrich, por su parte, fue acusado por una exesposa de buscar un matrimonio «abierto» para poder continuar la relación con su amante.
«Newt no es perfecto, pero ¿quién de nosotros lo es?», dijo Perry, quien abruptamente abandonó la campaña justo antes de la primera elección primaria en el sur del país.
La decisión de poner fin a su otrora prometedora candidatura dejó a Romney, Gingrich, Santorum y el representante por Texas Ron Paul como los contendientes en la carrera para elegir a un republicano a fin de desafiar al presidente demócrata Barack Obama en los comicios de noviembre.
Nueve horas después del abandono de Perry, los cuatro candidatos restantes se encontraron para el último debate previo a las primarias del sábado.
Gingrich denunció airadamente a los medios de comunicación por exhibir a su exesposa en los últimos días de la campaña, pero Santorum, Romney y Paul se alejaron de la controversia.
«Vamos a los problemas reales, eso es todo lo que tengo que decir», dijo Romney, aunque señaló que él y su esposa, Ann, han estado casados por 42 años.
Los cuatro candidatos republicanos restantes atacaron vigorosamente a Obama, mientras que Santorum, en particular, trató de levantar su propio perfil.
Ante la audiencia, el exsenador se refirió al cambio en Iowa, donde una derrota por ocho votos en las asambleas partidarias se convirtió ahora en una ventaja de 34 votos, aunque el Partido Republicano de Iowa no declaró un ganador.
Santorum lanzó dardos tanto a Gingrich como a Romney, pero parecía prestar más atención al primero. Si Gingrich es el candidato del partido, dijo, «se tiene ese preocupante momento en que algo va a estallar. Y no necesitamos eso en un candidato».
Las últimas encuestas, al sumarle el respaldo de Perry, sugerían que Gingrich era el candidato con el impulso y Romney el que luchaba para validar su posición como favorito. Más allá de sus consecuencias, lo cierto es que los acontecimientos del día redujeron el número de aspirantes que compiten para emerger como la principal alternativa conservadora frente a Romney.
Exhortativa
El aspirante presidencial republicano Rick Santorum pidió ayer a los conservadores no darse por vencido en su objetivo y los exhortó a resistir las peticiones de declinar a favor de rivales a los que apoda «Tweedledeey Tweedledum» y quien según él están ocupados «jugueteando con la izquierda».
Saboreando su turno en el papel de agresor, Santorum pellizcó a sus rivales durante un día de campaña y luego en un enfrentamiento cara a cara con ellos en el debate final antes de las elecciones primarias en Carolina del Sur mañana. La contienda pareció volverse una pelea sólo entre Mitt Romney y Newt Gingrich, mientras Santorum buscó descarrilarlos con críticas mordaces.
«Si vamos a ser exitosos en esta contienda tenemos que nominar a alguien que haga de Barack Obama el tema a tratar, no ser el tema en sí de la carrera», dijo Santorum a los partidarios en el mismo día en el que el gobernador de Texas, Rick Perry, puso fin a su campaña.
Como prueba de que Santorum todavía tiene posibilidades, el exsenador de Pensilvania subrayó los nuevos resultados que muestran que Santorum superó a Romney en el primer estado donde se libró la batalla por la nominación del partido. Además, mencionó el apoyo de James Dobson, quien fundó la organización Focus on the Family.
«Ha habido dos enfrentamientos», dijo Santorum. «Nosotros ganamos uno».
El aspirante hizo esa afirmación a pesar de que el Partido Republicano en Iowa no declaró una victoria porque hay boletas extraviadas en algunos distritos electorales.
Santorum superó a Romney por 34 votos en el conteo final de la asamblea partidaria de Iowa, dijeron funcionarios ayer. Sin embargo, no se ha declarado todavía un ganador porque algunos votos no se han certificado a dos semanas de las votaciones más disputadas. El Partido Republicano en el estado inicialmente declaró ganador a Romney por sólo ocho votos.