Asesinan a experto del programa nuclear iraní­


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Dos hombres en una moto adjuntaron una bomba magnética al automóvil de un profesor universitario iraní­ que trabajaba en una instalación nuclear clave, matándolo a él y a otra persona hoy, informó la televisión estatal. Los asesinatos parecen apuntar a un amplio esfuerzo encubierto para frenar el programa atómico de Irán.

Por ALI AKBAR DAREINI TEHERAN / Agencia AP

El ataque en Teherán tuvo un gran parecido a previos asesinatos de cientí­ficos que trabajan en el programa nuclear iraní­. Es casi seguro que traerá nuevos reclamos de las autoridades iraní­es de que las potencias occidentales y sus aliados realizan operaciones clandestinas para sabotear los avances nucleares de Irán.

La muerte de Mustafá Ahmadi Roshan fue muy parecida a los evidentes asesinatos previos de cientí­ficos nucleares iraní­es, de los cuales Irán acusa a Israel y Estados Unidos. Ambos paí­ses han negado las acusaciones.

Roshan era un experto quí­mico y director de la instalación de enriquecimiento de uranio de la planta de Natanz, en el centro de Irán, reportó la agencia Fars.

El cientí­fico, de 32 años, estaba dentro de un vehí­culo Peugeot 405 de fabricación iraní­ junto con otras dos personas cuando estalló el artefacto cerca de la calle Gol Nabi en el norte de Teherán, reportó Fars.

La agencia describió la explosión como un «ataque terrorista» contra Roshan, un graduado de la prestigiada Universidad de Tecnologí­a Sharif en Teherán.

El 12 de enero de 2010, una detonación similar mató al profesor de la Universidad de Teherán Masud Alí­ Mohamadi, un profesor de Fí­sica de alto nivel. Murió cuando una motocicleta bomba estalló cerca de su vehí­culo mientras se disponí­a a ir a trabajar.

En noviembre de 2010, un par de ataques consecutivos con explosivos en diferentes partes de la capital mataron a un cientí­fico nuclear e hirieron a otro. El cientí­fico fallecido, Majid Shahriari, era integrante de la Facultad de Ingenierí­a Nuclear de la Universidad Shahid Beheshti en Teherán y cooperaba con la Organización de Energí­a Atómica de Irán. El cientí­fico herido, Fereidoun Abbasi, fue nombrado casi de inmediato director de dicha oficina.

Estados Unidos y otros paí­ses dicen que Irán está tratando de desarrollar tecnologí­a de armas nucleares. Teherán niega las acusaciones al decir que su programa tiene fines pací­ficos.