El gobierno relevó de su cargo al zar antidrogas de Perú, Ricardo Soberón, cuya polémica posición en contra de la erradicación indiscriminada de cultivos de hojas de coca era vista con recelo en el Ejecutivo.
Por medio de una resolución publicada ayer en el diario oficial El Peruano, la Presidencia del Consejo de Ministros informó que Soberón ha sido reemplazado por Carmen Masías, una psicóloga experta en la prevención del consumo de drogas, quien dijo en una rueda de prensa que «la erradicación es absolutamente necesaria».
En la víspera el presidente del Consejo de Ministros í“scar Valdés había adelantado en un programa de televisión la salida de Soberón, señalando que el funcionario «había puesto su cargo a disposición».
El nombramiento de Soberón como jefe de la entidad estatal antidrogas DEVIDA en agosto desató críticas por su conocida posición en contra de la erradicación de cocales. Soberón afirmaba que el eje de la lucha antidrogas no debía ser la erradicación sino las labores de interdicción, control de insumos químicos e incautación de drogas.
«Allí es donde él quería poner mucho más énfasis, en combatir el narcotráfico antes que solamente erradicar. Creo que esa ha sido la diferencia práctica y en lo que no se han puesto de acuerdo (con Valdés)», dijo a The Associated Press Tulio Mora, quien fuera asesor de Soberón, al explicar las razones de su salida.
El experto en temas de drogas y narcotráfico, Jaime Antezana, dijo que las discrepancias entre Soberón y el jefe del gabinete venían desde el tiempo en que Valdés era ministro del Interior. Valdés fue nombrado presidente del Consejo de Ministros a principios de diciembre por el presidente Ollanta Humala.
«La salida de Soberón era cuestión de tiempo», afirmó Antezana a la AP. «No había posibilidad de que í“scar Valdés lo mantuviera en el cargo», agregó.
Comentó que incluso un Plan Nacional de Lucha contra las Drogas que Soberón remitió al anterior jefe del gabinete Salomón Lerner, nunca fue aprobado.
«Lo que él sostenía en ese plan era que la erradicación dejaba de ser un eje de la estrategia y era sustituida por un concepto que él llama reducción de cultivos de hoja de coca, por eso es que ese plan no fue aprobado porque ya el gobierno veía con mucha desconfianza ese planteamiento», explicó.
La embajada de Estados Unidos en Lima se excusó de comentar la salida de Soberón.
En círculos parlamentarios, la noticia del relevo de Soberón fue bien recibida.
El legislador Julio Rosas, presidente de la Comisión de Cultura, dijo que «es un cambio oportuno, muy bueno para el país».
La congresista Lourdes Alcorta expresó que la política que pretendía instaurar Soberón no era la que el gobierno ni los peruanos querían. «La obligación nuestra es erradicar la hoja de coca, manteniendo ese cultivo en cantidades (reguladas) para el tema ancestral, para el tema de consumo de las comunidades nativas», acotó.
Perú es el segundo país con mayor superficie cultivada de hojas de coca después de Colombia.
Según el informe 2010 de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen (UNODC) la superficie cultivada de hojas de coca en Perú es de 61.200 hectáreas, sólo 800 hectáreas menos que Colombia.