La Opera Nacional de Washington, que se fusionó recientemente con el Centro Kennedy de las Artes tras años de dificultades financieras, anunció su plan de poner en escena el ciclo completo del «Anillo del Nibelungo» de Wagner en 2016 como parte de una ambiciosa agenda a largo plazo.
La corona del plan quinquenal de la compañía es el compromiso de presentar las cuatro óperas del «Anillo Americano» en un año. Hace un decenio, la compañía invirtió grandes recursos y tiempo para desarrollar la producción, pero se agotaron los fondos. La Opera de San Francisco tuvo que completar el ciclo.
El «Anillo Americano» enmarca el ciclo de Wagner, cuyos temas son la codicia, la ambición y la traición, en sucesos de la historia estadounidense.
El ciclo «siempre respondió a las intenciones e inspiración de Washington», dijo Francesca Zambello, la nueva asesora artística de la ópera washingtoniana. «Traeremos a artistas que el público local no ha visto, así que tendrán la oportunidad de ver algo que ha crecido y evolucionado y cambiado, como suele suceder con los ciclos del ‘Anillo’. Evolucionan con el tiempo como los vinos finos».
La contratación del elenco y la búsqueda de fondos comenzaría por adelantado, ya que la producción sumará 10 millones de dólares al presupuesto de 2016.
Hace un año, el Centro Kennedy aceptó hacerse cargo de todo el aspecto comercial de la ópera, incluidos la recaudación de fondos y el mercadeo, para garantizar su supervivencia tras años de problemas financieros. Plácido Domingo, que fue su director general durante años, renunció el año pasado.
Otros planes de la compañía incluyen comisionar óperas breves basadas en relatos de autores contemporáneos, y más adelante, óperas más largas sobre temas del país.