Modelos… más que una cara bonita


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Los sitios de socialización han comenzado a dar voz a las modelos quienes la mayorí­a del tiempo tienen que conformarse con crear una carrera como caras bonitas mudas.

Por SAMANTHA CRITCHELL NUEVA YORK / Agencia AP

Las modelos tuitean lo que comieron en el desayuno, publican fotografí­as de detrás de cámaras en Tumblr y usan Facebook para ganar amigos alrededor del mundo. Los aficionados a la moda que, además, saben usar aparatos tecnológicos, están aprovechando todo eso para entrar a un mundo que suele estar separado de los simples mortales por capas de glamour.

«Me di cuenta que habí­a un público interesado en lo que tení­a que decir, no sólo en las imágenes de mi trabajo», dijo la modelo Coco Rocha, que alterna mensajes personales y notas alegres con una plataforma más comercial para subrayar las marcas y revistas que patrocina, así­ como las causas caritativas y sociales que apoya.

A los 23 años, Rocha no es una modelo revelación, pero su base de admiradores, de más de 200.000 seguidores en Twitter y 66.000 amigos en Facebook (además de sus cuentas en Tumblr, Google Plus, Instagram y blogs) le da cierta «longevidad» dijo. «Porque tengo una voz y me aferro a tener una voz, siento que he ampliado mi carrera».

La fama y los reconocimientos aumentan el valor de las modelos dijo Sean Patterson, presidente de la agencia Wilhelmina. Las modelos que se convierten en celebridades, en internet o fuera, pueden ayudar a revertir la tendencia de las estrellas de cine y cantantes con historias personales «interesantes» que se han ganado los lugares más codiciados en las campañas publicitarias y las portadas de las revistas, que solí­an pertenecerle a las modelos.

El tiempo de las supermodelos ya pasó y las maniquí­es se han vuelto más «canjeables y desechables», dijo Patterson. Pero los sitios de socialización podrí­an cambiar esto al permitirles definir su personalidad: «Con sitios de admiradores y Facebook, puedes seguir a una modelo y saber quién es ella».

Además las modelos con muchos seguidores pueden crear más escándalo alrededor de las marcas que representan. «Me imagino, por ejemplo, que a Victoria’s Secret le gusta que Doutzen (Kroes) tenga tantos seguidores en Twitter y que les diga ‘Vean el desfile de Victoria’s Secret salgo en él a las 21:00 horas», dijo Patterson.

Además, los sitios de socialización le permiten a las modelos mostrar lo interesantes que son las vidas que llevan fuera de las pasarelas y así­ sus personalidades extrovertidas y divertidas pueden brillar. Esto podrí­a cambiar la diferencia entre quienes logran el éxito y quienes no, dijo Michael Flutie, del programa de E! «Scouted», sobre nuevas modelos.

«Si tienes 10 chicas hermosas y todas son diamantes en bruto que podrí­an ser la próxima Christy Turlington o Cindy Crawford, hay que refinarlo de alguna manera y tendrás que definir las cuatro que pueden comunicarse muy bien de forma digital», dijo.

Flutie agregó que ser fotogénica dejó de ser el único requisito: «Si no puedes caminar y hablar no puedes ser una embajadora exitosa para una marca. Tienes que ser capaz de comunicar cosas», dijo.

Las modelos también deben saber que para Google no hay justificación para que una modelo con miles de ciber seguidores no sepa el nombre del director general de la empresa cuando se presente a tomar las fotografí­as para su catálogo, dijo Flutie.

Algo parecido le pasó a Coco Rocha cuando estaba en el estreno de «Iron Lady» y dijo que le emocionaba ver a Glenn Close. La pelí­cula es protagonizada por Meryl Streep.

«La gente respondió inmediatamente en Twitter: ‘modelo tonta’, era mucha gente», dijo. «Cuando comencé a modelar a las chicas las contrataban por sus pómulos. Ahora creo que me contratan porque la gente me respeta, o pensamos en lo mismo, o creen que lo que diré es interesante, es mejor a que te digan que tienes bonitos pómulos», agregó.

Algunas de sus colegas se han acercado al internet para promover causas nobles.

«Comencé haciendo esto para divertirme», dijo Kroes. «Lo más importante para mí­ era cómo podí­a restituir lo que me daban y cómo le podrí­a contar a la gente que estoy involucrada en obras de caridad, entonces me di cuenta de que todo encaja perfecto: Me di cuenta de que podí­a crear mi propio perfil».

La modelo Heide Lindgren no estaba segura de usar los sitios de socialización al principio. Temí­a alejar a sus amigos, familia, admiradores y posibles jefes, pero cuando quiso promover su campaña para dar agua pura a personas necesitadas, Models4Water, hacerlo por internet resultó ser la mejor manera. La red la puso en contacto con personas que trabajan por energí­as renovables, gente con interés en las causas caritativas y admiradores de todo el mundo, con el tiempo estaba enganchada.

«Te puedes convertir en algo más que una modelo de esta forma. … Me lleva a una audiencia nueva y quizá más gente ve mis mensajes que en algo que salga en Vogue», dijo Lindgren.